sábado, 4 de octubre de 2014

#PampaFest. 'No te pude olvidar'. (Único Capítulo).

Luego de muchos días de trabajo duro, de dormir poco; El Terco, compañero y amigo, propuso festejar por partida doble, mi cumpleaños y el de Sol, en nuestro lugar de trabajo: Estudios Pampa. Quique y el elenco, como siempre, no tardaron en prenderse. Sebastian, me sorprendió que diga 'yo vengo con Ivana', pero bueno ¿qué podía hacer? Nuestra relación se había acabado el día que él decidió volver con su mujer, y aunque yo lo acepté, debo admitir que aún me duele. 
Entré poco después de las 8am, la mayoría de mis escenas fueron con Raúl, cosa que agradecí. Por más profesional que fuera, grabar con Sebas, aún me cuesta. Terminada la jornada laboral, muchos se fueron a sus casas a cambiarse, yo en cambio, por la mañana ya traje mi ropa, llamé a Manu, y luego a mi hermano y a Anabel, ambos me acompañarían. 
Opté por un vestido negro, al cuerpo, y el pelo planchado. Y para completar, me puse unos tacos negros. 
Al salir de mi camarín, pasé por el de Sol, ella estaba igual o mejor que yo, juntas fuimos al patio, donde se realizaría el #PampaFest. 
De a poco fueron llegando los invitados, demás está decir que no faltaron las fotos. El lugar estaba llenísimo. Gente que no veía hace mucho, familiares de cada uno, amigos del barrio, una cosa genial, que solo logra Hernán. 
Comenzó a sonar música movida y me adentré al medio de la pista, me encanta bailar. Mientras reía y hablaba con Sol y Juan, divisé en la entrada a Sebastian, con su flamante mujer ¿era necesario que la trajera? GRACIAS SEBASTIAN POR SER TAN CRUEL.
Empecé con un vaso de cerveza y no recuerdo cuantos bebí en total. Pero solo sé que me propuse hacerle saber lo que se estaba perdiendo.
Le comenté mi plan a Eva, quien gustosa me ayudaría distrayendo a Ivana. Yo por mi parte, me encargaría de Sebastian.
-Sebas, ¿me acompañas al baño?- dije acercándome.
-¿No podes pedirle a algunas de las chicas? No creo que sea correcto!- pronunció.
-No hay ninguna cerca, por favor, estoy apurada- dije intentando no reír.
-Carina, estás borracha- dijo con cara de disgusto.
-Deja ya de hablar y llévame a un baño- dije apurada.
-Ok, vayamosnos- dijo agarrando mi brazo.
Por suerte, dentro de los estudios, no había nadie. Así que le pedí que me acompañara a mi camarín, él luego de una pequeña discusión, accedió. 
-¡Cómo te extraño!- dije mirándolo fijamente.
-Cari no podemos, ya lo hablamos- dijo tratando de resistir.
-Te amo-dije para luego besarlo.
Me interrumpió- Cari, no puedo, está Ivana- dijo apenado.
-Eva se está encargando de ella- dije tocando su boca- ya besame!- dije rápido.
Nuestro beso comenzó suave, lindo, con sabor a 'te extrañé', luego fue tornándose fogoso, lleno de pasión y lujuria.
-En lo único que pienso desde que entré, es en como te sacaré este vestido- dijo mirando todo mi cuerpo.
-Como sea, solo hacelo rápido- dije desesperada.
Él se inclinó y acarició mi pierna, luego metió sus manos por mis muslos, tocando cada parte de mí, besó y lamió todo mi trasero. Luego me aventó en la cama, abrió mis piernas y entró dos de sus dedos en mí. Solo podía sentir sus manos masajeando mis tetas y su boca en mis labios. 
-Ya Sebas, apurate- dije tocando su cabeza.
-Quiero que seas paciente, cariño- dijo con esa sonrisa que tanto me gustaba.
Volvió a aventarme, solo que esta vez lo hizo de forma contraria, es decir que me puso boca abajo.
-Extrañé tanto mi manzanita- dijo divertido, reí.
Comenzó acariciando mis pies, siguió por mis piernas, besó mi espalda y lentamente, metió un dedo en mi ano, lo cual me hizo gritar.
-Calla amor, nos descubrirán- anunció.
Luego de hacerme estremecer más de una vez y de generarme largos orgasmos, tomé el control.
-Bien, es mi turno- dije con sudor en mi cuello.
Empecé besando sus ricos y carnosos labios, seguí por su abdomen, y así fui bajando, hasta llegar a su entrepierna. Agarré su aparato, colocandolo entre mis manos, comencé a hacer un sube y baja, sus gritos solo lograban generarme placer, ¡mucho placer!, hasta que dejé sus labios, para tomar su pene. ¡Realmente lo extrañaba tanto! Se vino en mi boca, dos veces. Hasta que no aguantó más y me penetró. 
-Ya me vengo, Sebas- dije.
-Solo espérame- dijo. Suspiró- se siente tan bien- anunció llegando al climax.
Esperé algunos minutos, para luego pararme, y comenzar a vestirme.
-Cari, creo que debemos hablar- dijo vistiéndose.
-Yo no tengo nada que hablar con vos- dije mirándolo.
-No te pude olvidar, aún te amo- me dijo.
-No, no te equivoques. Yo aún te amo, vos solamente extrañas nuestras charlas y nuestros encuentros de placer- dije acariciando sus mejillas.
-No es solo placer, es amor. Mira como nos cuidamos, como disfrutamos estando juntos!- anunció tratando de retenerme.
-No, eso no es amor. Lo disfruté, tanto como vos. Pero yo te amo, y vos no. Sino, ¿por qué traes a Ivana? Vos no me amas, solo extrañas quien eras conmigo- concluí.
-Era feliz con vos...- lo interrumpí.
-Lo sé. 

Salí de mi camarín, me despedí de todos, y me marché. Me marché de su vida para siempre. Mi concepto de AMOR, no es su concepto.