BASADO EN UNA HISTORIA REAL.
Me llamo Carina, tengo 14 años. Vivo con mis papás, en Ushuaia. Soy hija única.
Desde hace ya, algunos años, me hacen bullying en el colegio. Creo que eso, fue el principal motivo por el cual empezó todo.
Por mi cabeza, solo pasaban preguntas, ¿Cómo hago para que me quieran? ¿Qué tengo que hacer para ser aceptada? ¿Por qué no me puedo adaptar como todos?.
No sé muy bien cómo, pero caí. Anorexia, dijeron, tiempo después, que se llamaba. Hacía dietas constantes, ejercicio, comía poco o nada, solo lo que yo cocinaba, leía los paquetes de snacks y controlaba las calorías. Pero ¿saben qué? Nada cambió. Las burlas siguieron, y peor aún, me auto-destruí.
Lo único, que me mantenía de pie, era saber que a pesar de todo, mis papás me cumplirían el sueño de toda mi vida, viajar a Disney, como regalo por mis 15 años.
Llegué al tope. 33 kg. Muchísimo para mi estatura y aún más, para mi edad.
En mi ciudad, hay buenos médicos, pero no los suficientes. Por eso, fui trasladada a Buenos Aires, junto con mamá, quien se mantuvo al pie del cañón desde el comienzo.
Mi cuerpo cada día empeoraba más. Yo no sabía lo que era estar feliz, ser feliz, mi adolescencia fue realmente interrumpida por una princesa, que me prometió todo, pero que no cumplió con nada, Ana.
Diariamente entraba a blogs, donde había cientos de chicas como yo, de estúpidas, hoy lo entiendo. Nos dábamos consejos, nos contábamos como íbamos con las dietas, cuanto habíamos adelgazado, subíamos fotos de nuestros huesos, nos creíamos lindas, pero no era suficiente, nosotras, buscábamos perfección. Sin saber, en realidad, sin querer aceptar, que ésta no existe. Cada uno de nosotros, somos increíblemente únicos e imperfectos. Hoy entiendo, que la imperfección de los seres humanos, es la perfección que muchos de nosotros no pueden ver.
A un mes de cumplir 15 años, estaba internada, en grave estado.
-Lo siento mucho, Carina. Pero el cuerpo médico ha decidido no dejarte viajar a Miami. No estás en condiciones.
-Por favor, es mi sueño- les rogué.
-Ok, debes subir al menos ocho kgs en dos semanas- dijeron severamente.
-Dos semanas? Eso es imposible- acoté.
-Sin embargo, has bajado más de diez kgs en ese lapso, ¿lo recuerdas?- asentí molesta- más adelante, podrás viajar, pero ahora no es el momento.
-Los odio- grité en sus caras.
-Hija, por favor- intervino mamá.
-Hija, nada, no me entendes, es mi sueño mamá- dije llorando.
-Lo sé, chiquita- dijo abrazándome.
Y ahí, se rompía el único sueño que me mantenía de pie.
Chau Disney.
Chau Sueño.
Chau vida.
lunes, 18 de agosto de 2014
sábado, 2 de agosto de 2014
Segunda Orgía.
Cuesta trabajo relatar ésto, por dos razones:
La primera, porque no quiero parecer lesbiana.
La segunda, porque fue el mejor momento de mi vida y no sé como describir semejante situación.
Bueno, si me equivoco, pido disculpas.
Sucede que mis padres son de viajar mucho y a veces olvidan que necesito su atención. Soy hija única, no soy muy sociable, no tengo amigos. Excepto, los de internet, claro. Mis confidentes, Zampinitas. Somos una gran familia, a veces distendida, pero familia al fin. Todas, somos fans de Cari Zampini, sí la gran artista. Mi eterno amor, mi ídola.
Y una vez más, mamá golpeaba la puerta de mi habitación, seguro me contaría su próximo viaje. Y así fue, tal cual, luego de varias excusas, me comunicaba que viajaría, junto a papá, dos semanas a Bora Bora.
Justo en el instante que me preguntaba si deseaba que llamara a la niñera, recordé cuantas veces quise ver a las Zampis y ella no me dejó, por lo tanto, supe comprender que era mi gran oportunidad. Luego de analizarlo bien, respondí que no sería necesario, que con mis 17 años, podría cuidarme sola.
La primera, porque no quiero parecer lesbiana.
La segunda, porque fue el mejor momento de mi vida y no sé como describir semejante situación.
Bueno, si me equivoco, pido disculpas.
Sucede que mis padres son de viajar mucho y a veces olvidan que necesito su atención. Soy hija única, no soy muy sociable, no tengo amigos. Excepto, los de internet, claro. Mis confidentes, Zampinitas. Somos una gran familia, a veces distendida, pero familia al fin. Todas, somos fans de Cari Zampini, sí la gran artista. Mi eterno amor, mi ídola.
Y una vez más, mamá golpeaba la puerta de mi habitación, seguro me contaría su próximo viaje. Y así fue, tal cual, luego de varias excusas, me comunicaba que viajaría, junto a papá, dos semanas a Bora Bora.
Justo en el instante que me preguntaba si deseaba que llamara a la niñera, recordé cuantas veces quise ver a las Zampis y ella no me dejó, por lo tanto, supe comprender que era mi gran oportunidad. Luego de analizarlo bien, respondí que no sería necesario, que con mis 17 años, podría cuidarme sola.
Martes :
Luego de varias recomendaciones, se marcharon.
A penas, sentí golpear la puerta con el marco, salí como un cohete, hasta mi habitación, donde sin más, prendí mi Tablet, esperando ver a alguna conectada. Pero no obtuve respuestas.
Triste, un poco agobiada, me fui a dormir :_
Luego de varias recomendaciones, se marcharon.
A penas, sentí golpear la puerta con el marco, salí como un cohete, hasta mi habitación, donde sin más, prendí mi Tablet, esperando ver a alguna conectada. Pero no obtuve respuestas.
Triste, un poco agobiada, me fui a dormir :_
Miércoles:
Logré levantarme tipo 14hs de la tarde, muy temprano para mí. Me tomé un café negro. Y así en pijama, volví a mi habitación. Luego de terminar mi desayuno, me conecté. Hoy, sabía que tendría suerte. Y así fue.
En el grupo, publiqué que estaba sola y que por fin podríamos juntarnos.
Éramos poco más de 500. Obvio que no llegaba a hablarme ni con la mitad, pero si nos encontrábamos, quería hacerlo con todas.
El primer lugar propuesto fue el obelisco. El viernes a las 17hs.
Logré levantarme tipo 14hs de la tarde, muy temprano para mí. Me tomé un café negro. Y así en pijama, volví a mi habitación. Luego de terminar mi desayuno, me conecté. Hoy, sabía que tendría suerte. Y así fue.
En el grupo, publiqué que estaba sola y que por fin podríamos juntarnos.
Éramos poco más de 500. Obvio que no llegaba a hablarme ni con la mitad, pero si nos encontrábamos, quería hacerlo con todas.
El primer lugar propuesto fue el obelisco. El viernes a las 17hs.
Jueves:
Fui al shopping y me compré ropa, quería estar muy bien para el encuentro.
Era la primera vez que saldría con alguien que no fuesen mis padres.
Fui al shopping y me compré ropa, quería estar muy bien para el encuentro.
Era la primera vez que saldría con alguien que no fuesen mis padres.
Viernes:
Hoy era el día.
¿Cómo describirme? Nerviosa, ansiosa, tímida.
A las 16:30, pedí un taxi, el cual me dejó a la hora acordada allí.
Éramos cientos de chicas cantando canciones, disfrutando, con banderas y/o accesorios de Carina. El momento más feliz de mi vida.
Muchas de las chicas, estaban como yo, sin conocer a Carina. Y querían hacerlo a costa de cualquier cosa. Muchas hablaban de que Carina despertaba cierto 'lesbianismo' en ellas y otras tantas, hablaban de que soñaban con garcharsela.
Y yo, yo soy de esas minas que para caerle bien a otro, hace lo que sea, y dice, lo que jamás creyó que diría.
Propuse una 'propuesta indecente'.
Hoy era el día.
¿Cómo describirme? Nerviosa, ansiosa, tímida.
A las 16:30, pedí un taxi, el cual me dejó a la hora acordada allí.
Éramos cientos de chicas cantando canciones, disfrutando, con banderas y/o accesorios de Carina. El momento más feliz de mi vida.
Muchas de las chicas, estaban como yo, sin conocer a Carina. Y querían hacerlo a costa de cualquier cosa. Muchas hablaban de que Carina despertaba cierto 'lesbianismo' en ellas y otras tantas, hablaban de que soñaban con garcharsela.
Y yo, yo soy de esas minas que para caerle bien a otro, hace lo que sea, y dice, lo que jamás creyó que diría.
Propuse una 'propuesta indecente'.
Sábado:
Luego de higienizarme, abrí twitter, no me paraban de llegar interacciones y los mensajes en face, eran demasiados. Mi idea, había gustado. Cuando creí arrepentirme, me incitaron a que no lo haga.
La idea principal era, juntarnos todas, junto a Carina, en un lugar, algo privado, pero ¿dónde?.
Mi cabeza daba vueltas y vueltas.
Luego de higienizarme, abrí twitter, no me paraban de llegar interacciones y los mensajes en face, eran demasiados. Mi idea, había gustado. Cuando creí arrepentirme, me incitaron a que no lo haga.
La idea principal era, juntarnos todas, junto a Carina, en un lugar, algo privado, pero ¿dónde?.
Mi cabeza daba vueltas y vueltas.
Domingo:
Comencé a navegar en google, con la idea de encontrar algún lugar. La plata no era un problema, pero tenía que ser reservado.
Y cuando sentí rendirme, apareció ante mí "Playa privada nudista" *Llámennos y hagan su reserva*.
Ante todo, lo consulté con las chichis, y ellas sin más, estuvieron de acuerdo.
Comencé a navegar en google, con la idea de encontrar algún lugar. La plata no era un problema, pero tenía que ser reservado.
Y cuando sentí rendirme, apareció ante mí "Playa privada nudista" *Llámennos y hagan su reserva*.
Ante todo, lo consulté con las chichis, y ellas sin más, estuvieron de acuerdo.
Lunes:
Acababa de hacer la reservación.
Miércoles próximo, a las 19hs.
Acababa de hacer la reservación.
Miércoles próximo, a las 19hs.
Martes:
Las chicas ya tenían permiso. Claro, sus padres creían que estaríamos en casa.
La cosa, ahora, era hacer que Carina llegase allí.
Las chicas ya tenían permiso. Claro, sus padres creían que estaríamos en casa.
La cosa, ahora, era hacer que Carina llegase allí.
Miércoles:
Hablamos con su representante.
Sus palabras 'Lo siento, querida. Carina no me autoriza a dialogar con fans'.
Sin más, le dejé dicho que si se arrepentía, que todas las esperaríamos allí y que nos haría muy feliz su presencia en dicho lugar.
Sin más, colgó.
Hablamos con su representante.
Sus palabras 'Lo siento, querida. Carina no me autoriza a dialogar con fans'.
Sin más, le dejé dicho que si se arrepentía, que todas las esperaríamos allí y que nos haría muy feliz su presencia en dicho lugar.
Sin más, colgó.
Y así, sin darnos cuenta, pasaron Jueves, Viernes, Sábado, domingo y por fin, lunes.
Habíamos decidido, no cancelar.
Tal vez, con suerte, Carina llegaría.
Habíamos decidido, no cancelar.
Tal vez, con suerte, Carina llegaría.
Martes:
Muy tarde, mi celular suena. Sin mirar, contesto.
Sí, su representante, aceptaba la oferta.
Pero iría con Anabel.
Muy tarde, mi celular suena. Sin mirar, contesto.
Sí, su representante, aceptaba la oferta.
Pero iría con Anabel.
Miércoles:
ERA EL DÍA
Tipo 17hs salí, y en bondi llegué.
Estaban todas, o la mayoría.
Sólo faltaba ella.
ERA EL DÍA
Tipo 17hs salí, y en bondi llegué.
Estaban todas, o la mayoría.
Sólo faltaba ella.
Todas con algo de vergüenza y en traje de baño.
Tarde de juegos, de amistad, tarde linda.
Y una voz, hizo notar su presencia, por fin.
Giramos todas juntas, y con un suspiro la recibimos.
Ella, parecía no tener pudor, mostraba su esbelto cuerpo, sin vergüenza.
Al igual que Anabel, solo que ella, no era tan atractiva.
Tarde de juegos, de amistad, tarde linda.
Y una voz, hizo notar su presencia, por fin.
Giramos todas juntas, y con un suspiro la recibimos.
Ella, parecía no tener pudor, mostraba su esbelto cuerpo, sin vergüenza.
Al igual que Anabel, solo que ella, no era tan atractiva.
-Vamos qué esperan?, muéstrennos sus cuerpecitos, mameeeeetas-, dijo Ana, algo eufórica.
Y sin más, todas nos atrevimos.
Cari, solo se dedicaba a robarnos bellas sonrisas y a regalarnos la suya.
Al pasar el rato, colocamos música, y bailamos.
El reggatone, fue la mejor parte. Todas baboseándose por Carina, tocándola. Fue tan lindo. Lo recuerdo, como si fue ayer.
Cari, solo se dedicaba a robarnos bellas sonrisas y a regalarnos la suya.
Al pasar el rato, colocamos música, y bailamos.
El reggatone, fue la mejor parte. Todas baboseándose por Carina, tocándola. Fue tan lindo. Lo recuerdo, como si fue ayer.
Horas más tarde, comenzamos con meterle mano, más. Ella reía, muy pocas veces nos retaba. Parecía gustarle.
Hasta, que escuchamos su gemido y fue allí cuando decidimos alejarnos, solo un poco. Y vimos, como una le 'lamía' su vagina. Y las caras orgásmicas de nuestra potra, eran tan indescriptibles, tan lindas. Otra se acercó, y jaló una de sus piernas, acariciándolas, otras tantas, repitieron dicha acción con la otra pierna. Otras se acercaron a su estomago.
Faltaban algunas aquí, entonces, por miedo tal vez, comencé a buscarlas. Y ahí fue cuando las vi, 'comiéndose' a Anabel. Parecía una perra, como gritaba, como aullaba.
Sin más, volví al antiguo lugar. Y dejando de lado mi pudor, me atreví a besar sus labios, tan ricos, tan carnosos.
Nos turnábamos, nos tocábamos, disfrutábamos. La amábamos.
Luego se sumó Anabel, con las demás, a la 'fiesta'.
Alcohol, buena música, comida, fueron solo algunos de los elementos que nos hicieron felices.
Terminamos tipo 6am, todas dormidas sobre la arena, una arriba de la otra, Carina a mi lado.
Fue el día más especial, de mi vida.
Carina, luego de dicho encuentro, posteó "Lindo día con mis Zampis, son lo más. Gracias por tanto cariño. Vamos por más, lindas. Beso enorme!!!" y nuevamente logró una invasión de lindos sentimientos en nosotras.
Faltaban algunas aquí, entonces, por miedo tal vez, comencé a buscarlas. Y ahí fue cuando las vi, 'comiéndose' a Anabel. Parecía una perra, como gritaba, como aullaba.
Sin más, volví al antiguo lugar. Y dejando de lado mi pudor, me atreví a besar sus labios, tan ricos, tan carnosos.
Nos turnábamos, nos tocábamos, disfrutábamos. La amábamos.
Luego se sumó Anabel, con las demás, a la 'fiesta'.
Alcohol, buena música, comida, fueron solo algunos de los elementos que nos hicieron felices.
Terminamos tipo 6am, todas dormidas sobre la arena, una arriba de la otra, Carina a mi lado.
Fue el día más especial, de mi vida.
Carina, luego de dicho encuentro, posteó "Lindo día con mis Zampis, son lo más. Gracias por tanto cariño. Vamos por más, lindas. Beso enorme!!!" y nuevamente logró una invasión de lindos sentimientos en nosotras.
El jueves y el viernes, me la pasé recordando eso y mojando mi bombacha
El finde, me volví a encontrar con algunas chicas.
El finde, me volví a encontrar con algunas chicas.
Y el lunes, por la noche, regresaron mis padres.
*Deseo que se vayan más a menudo de viaje*.
Espero que les haya gustado.
Atte: Una Zampi.
Espero que les haya gustado.
Atte: Una Zampi.
Primer Orgía.
En un grupo de facebook de Zampinitas; más conocido como "Zampinitas menores de 18"; las chicas juntaron plata y llamaron al representante de Carina, una potra sexy, su ídola, a quienes todos conocen. Claro, le dijeron que era para cumplirle el sueño a una amiga, fingiendo ser otra persona.
Sin más que decir, Carina y su representante, aceptaron. Además la paga era buena, $978000 (mil c/u, ah), cuando le ofrecieron ese monto, sólo atinaron a decir que sí. Tiempo más tarde les llegó una entrega con la mitad de la cantidad acordada, además la dirección del lugar. Tanto al representante, como a ella, les pareció una buena oferta, además la dirección, no se encontraba tan lejos, era en una casa quinta, en Morón.
En camino, Carina, iba repitiendo, una y mil veces, lo que le diría a esa chica, cuando la conociera, claramente, no quería desilusionarla, así que por eso, se escribió en una hoja, las palabras que le diría y los temas que tocaría. Según, lo que su representante le había comunicado, era un día entero con ella, en una quinta; a ella, le pareció un gran plan.
Sin embargo, ese no era el verdadero plan de sus Zampinitas, aunque en parte sí, eran 978 chicas, en realidad, no una, como le dijeron. Pero sabían que tal vez ella no hubiese aceptado si se lo confesaran.
A las 12hs, Carina, ingresó al lugar, ya que el portón estaba abierto, estacionó su auto y se dirigió a la puerta principal de la casa, tocó timbre y aguardó a ser atendida.
Zampinita: -Sh, cállense, boludas, creo que ya llegó.
Zampinita 2: -Ay, me voy a desmayar.
Zampinita 3: -Si te desmayas, nadie te va a ayudar, todas vamos a estar dandole a Carina. (Sonó re Sofi Pereira, ah)
Zampinita 4: -Trajeron todo lo que habíamos dicho? (Preocupada)
Zampinita 5: -Sí, tenemos una caja llena de juguetes y disfraces.
Zampinita 6: -No te zarpes, boluda.
Zampinita 7: -Ya me la imagino de enfermera. Babaaaaaaaaa.
Zampinita 8: -Ché, basta.
Zampinita 9: -Bueno, hablando enserio, todas leyeron el link?
Zampinita 10: -Sí, me aprendí todos los trucos.
Zampinita 11: -Ay, chicas. Me siento lesbiana.
Zampinita 12: -No es ser lesbiana, tonta. Es disfrutar a nuestra ídola.
Zampinita 13:-Claro, disfrutarla posta.
Zampinita 14: -Le vamó a dar bien duro, a lo Sebas.
Zampinita 15: -Bueno, pero yo la garcho primera.
Zampinita 16: -No yo.
Zampinita 17: -JAJJAJA, Seguro.
Zampinita 18: -Si no la agarro yo primera.
Zampinita 19: -Yo la toco toda apenas entre, aviso.
Zampinita 20: -Todas, toquemosla y demostremosle todo nuestro amor.
Zampinita 21: -Yo ya la desvisto con la mirada.
Zampinita 22: -De qué hablamos? Tranquilas.
Zampinita 23: -Cómo queres que esté tranquila? Yo le doy y fue.
Zampinita 24: -La idea no es asustarla, sino va a salir corriendo.
Zampinita 25: -Ay, tiene razón.
Zampinita 26: -Sí, controlemosnos.
Las demás Zampinitas: (Hablando juntas, en coro) Es verdad, respiremo profundo, desde la pancita.
A todo ésto, Carina seguía esperando en la puerta.
Zampinita 27: -Bueno, chicas llegó el momento, están listas?
Todas a coro: -Sí, estamos listas.
Zampinita 28, abrió la puerta y se encontró con Carina, vestida con un bello jean apretado, una musculosa al cuerpo, una chaqueta y unos zapatos de corcho. Realmente estaba sensacionalmente hermosa.
Carina, se llevó gran sorpresa al ver más de quinientas chicas, todas con sonrisas en su rostro, felices.
En un momento, pensó en irse, pero al verles tanta alegría, no pudo resistirse, fue más fuerte que ella, así que sin más que hacer, sonrió.
C: -Hola.
Todas:- Hola, Cari.
C: -Bueno, veo que no vine a cumplirle solo el sueño a una personita, no?
Todas: -No, a todas. Cari, te amo (comenzaron a gritar)
C: -Bueno, tranquilas, si?
Todas: -Sí, sí.
C: -Si me permiten pasar, podemos charlar bien, no les parece?
Todas: -Sí, dale, Cari, pasá, sentate, queres mate, jugo, café?
C: -Sí, mate estaría bien.
Se levantan un montón de chicas y corren hacia la cocina una tras otra, chocandose, y peleando por quien ponía la pava, quien preparaba el mate, y el conflicto mayor era quien se lo llevaba a Carina.
Mientras tanto, el otro grupo de chicas que se quedó haciendole compañía a Carina, no dejaban de mirarlas, todas con sonrisas en sus rostros, ella ya no sabía de que hablaran, todas les respondían en coro y lo mismo, con cara de enamoradas.
Al cabo de unos minutos, volvieron las 500 chicas con el mate, para ser exactas, tenían 10 mates y 5 pavas, porque eran demasiadas.
Hablaron durante mucho tiempo, todas tuvieron oportunidad de darle un beso y abrazo, de sacarse una foto, de contarles algo de su vida, sus intereses y objetivos. Luego jugaron a las cartas, a juegos de mesa, Carina actuó, varias escenas. Fue una velada realmente muy linda, hablaron hasta las 20 hs.
Zampinita 29: -Cari, tenemos la quinta hasta mañana a la tarde, te quedas?
Todas, pusieron cara de perritos mojados y Cari no pudo resistirse, así que aceptó.
Le mostraron su habitación, la principal. Ellas "dormirían" en el living.
Llegada las 22hs. Carina se despertó y fue a buscar agua. Al llegar a la escalera, se encontró con una caja con disfraces y juguetes (saben a qué me refiero? ah) realmente se sorprendió mucho por lo que contenía ésta, pero la curiosidad la mató, así que empezó a revolver las cosas, de pronto encontró un disfraz de enfermera, y sin dudarlo, fue a ponerselo, sentía la necesidad de hacerlo.
Las Zampinitas despertaron por los ruidos que Carina generaba.
Zampinita 30: -Chicas, chicas, despiertense, chicas.
Zampinita 31: -Qué queres, tengo sueño.
Zampinita 32: -Dale boludas, duermanse.
Zampinita 33: -Descansen ahora, así mañana nos levantamos temprano.
Zampinita 34: -Pero escuchamos ruidos.
Zampinita 35: -Ché, y la caja?
Todas se miraron y comprendieron que aún estaba en el cuarto.
Todas: -Carinaaaa?
Todas: -Sí. Vamos.
Se miraron entre sí y salieron corriendo hacia la habitación.
Antes de entrar, encontraron la caja y se dieron cuenta que el disfraz de enfermera no estaba y comprendieron lo que pasaba.
Zampinita 36: -Naaa, me jodes?
Zampinita 37: -Fue, Cari ya se preparó, ahora nos toca a nosotras.
Zampinita 38: -Dale, boludas, apuremos.
Todas empezaron a revisar la caja, buscando cosas para ir a atacar a Carina.
Zampinita 39: -Yo quiero el vibrador.
Zampinita 40: -No jodas, yo lo vi primero.
Zampinita 41: -Yo quiero el consolador.
Zampinita 42: -No, yo canté pri.
Zampinita 43: -Yo elijo el dildo.
Zampinita 44: -Y yo la bola china.
Zampinita 45: -Tranquilas que hay para todas (Con cinco cajas más)
Todas, agarraron algún que otro juguete y entraron a la habitación, sin embargo, Carina no estaba allí.
Comenzaron a buscarla por toda la quinta, estaban dispuestas a todo.
Hasta que escucharon:
Carina: -Vi la caja, si quieren jugar, juguemos (con voz sexy)
Todas desesperadas, comenzaron a buscarla, excitadas ya, hasta que la encuentran en la pileta y vestida de enfermera, cuando la vieron, no dudaron en saltar con sus consoladores, bolas, dildos, con todo, alguna que otra disfrazada, estaban muy exaltadas, querían agarrar a Carina y darle duro toda la noche y más aún en la pileta. Estuvieron tocándose entre sí, por un largo tiempo. Hasta que decidieron salir.
Todas desnudas, Carina comenzó a bailarles y se sacó de a poco el disfraz, hasta quedar en bolainas.
Sensualmente se acostó en el pasto y abrió sus piernas, las chicas se iban turnando e iban tomando contacto con su flujo vaginal (queda mal chupandole su parte íntima? ah), Carina gritaba de placer, estaba irreconocible. Practicamente eran 978 chicas violando a su ídola, ah
Luego Carina, se le tiró a algunas de las chicas, era realmente una fiera. Se besaban como nadie.
Era increíble el placer que las dominaba en el momento.
Zampinita 46: -Voy a seguir siendo virgen después de ésto?
Zampinita 47: -Importa?
Zampinita 48: -Virgen o no, nos garchamos a Cari.
Carina vino hacia ellas, y les besó el cuello. Su lengua, pasó por las 978 chicas, todas disfrutaban al máximo.
Hasta que quedaron exhaustas.
Zampinita 49: -No sólo cumpliste mi sueño, sino más que eso.
Zampinita 50: -Gracias.
Zampinita 51: -Ufff, qué lindo que estuvo ésto, dios.
Zampinitas juntas: -Te amo, Carina.
Carina: -Ay gracias lindas. (Agitada)
Zampinita 52: -El mejor día de mi vida.
Suena el celular de Carina.
C: (Mira el celular) Es Sebas (hablando en voz alta).
Todas se levantan contentas: -Sebas?
Carina: -Bueno, prometen no decir nada?
Todas: -No. Están juntos?
Carina: -Sí, juntos y felices.
Zampinita 53: -Por qué no lo trajiste así garchabamos todos juntos?
Carina: -Perdón?
Zampinita 54: -Fue un chiste Cari.
Carina: -Bueno como sea chicas, ya está. Gracias por este momento pero me tengo que ir, es tarde.
Zampinita 55: -Ya te vas?
Carina: -Sí, chicas.
Zampinita 56: -Uh, te tenemos que pagar la otra parte.
Carina: -Ah, bueno, dale. Pero díganme, de dónde sacaron la plata?
Zampinita 57: -Del bolsillo de mi papá.
Zampinita 58: -Cada una puso $1000.
Carina: -Ay, chicas, son lo más, gracias.
Zampinita 59: -Gracias a vos, por esto.
Zampinita 60: -Antes de que te vayas, tenemos regalitos para vos.
Zampinita 61: -Espéranos que los buscamos.
Carina: -Dale.
Las chicas se van a buscar los regalos. Vuelven.
Carina: -Gracias, son muy lindos.
Todas: -De nada.
Carina se viste y les dice: -Bueno, esto fue muy lindo, jamás me fuí de la raya, y haber estado con todas ustedes, fue realmente un sueño, lindas, siempre van a ser parte de mí, me marcaron, literal. Pero ésto no puede salir de acá, tiene que ser un secreto, lo prometen?
Todas: -Obvio.
Carina, se levanta y se va.
El encuentro queda guardado en los corazones de las 978 chicas y de Carina, realmente lo habían disfrutado mucho. Nunca nadie se enteró de nada, quedó guardado en ellas, nunca lo publicaron en las redes sociales, nunca lo hicieron público. Fue algo entre ellas. Las unió y se formó un gran lazo de ídola-fan.
Fin
Sin más que decir, Carina y su representante, aceptaron. Además la paga era buena, $978000 (mil c/u, ah), cuando le ofrecieron ese monto, sólo atinaron a decir que sí. Tiempo más tarde les llegó una entrega con la mitad de la cantidad acordada, además la dirección del lugar. Tanto al representante, como a ella, les pareció una buena oferta, además la dirección, no se encontraba tan lejos, era en una casa quinta, en Morón.
En camino, Carina, iba repitiendo, una y mil veces, lo que le diría a esa chica, cuando la conociera, claramente, no quería desilusionarla, así que por eso, se escribió en una hoja, las palabras que le diría y los temas que tocaría. Según, lo que su representante le había comunicado, era un día entero con ella, en una quinta; a ella, le pareció un gran plan.
Sin embargo, ese no era el verdadero plan de sus Zampinitas, aunque en parte sí, eran 978 chicas, en realidad, no una, como le dijeron. Pero sabían que tal vez ella no hubiese aceptado si se lo confesaran.
A las 12hs, Carina, ingresó al lugar, ya que el portón estaba abierto, estacionó su auto y se dirigió a la puerta principal de la casa, tocó timbre y aguardó a ser atendida.
Zampinita: -Sh, cállense, boludas, creo que ya llegó.
Zampinita 2: -Ay, me voy a desmayar.
Zampinita 3: -Si te desmayas, nadie te va a ayudar, todas vamos a estar dandole a Carina. (Sonó re Sofi Pereira, ah)
Zampinita 4: -Trajeron todo lo que habíamos dicho? (Preocupada)
Zampinita 5: -Sí, tenemos una caja llena de juguetes y disfraces.
Zampinita 6: -No te zarpes, boluda.
Zampinita 7: -Ya me la imagino de enfermera. Babaaaaaaaaa.
Zampinita 8: -Ché, basta.
Zampinita 9: -Bueno, hablando enserio, todas leyeron el link?
Zampinita 10: -Sí, me aprendí todos los trucos.
Zampinita 11: -Ay, chicas. Me siento lesbiana.
Zampinita 12: -No es ser lesbiana, tonta. Es disfrutar a nuestra ídola.
Zampinita 13:-Claro, disfrutarla posta.
Zampinita 14: -Le vamó a dar bien duro, a lo Sebas.
Zampinita 15: -Bueno, pero yo la garcho primera.
Zampinita 16: -No yo.
Zampinita 17: -JAJJAJA, Seguro.
Zampinita 18: -Si no la agarro yo primera.
Zampinita 19: -Yo la toco toda apenas entre, aviso.
Zampinita 20: -Todas, toquemosla y demostremosle todo nuestro amor.
Zampinita 21: -Yo ya la desvisto con la mirada.
Zampinita 22: -De qué hablamos? Tranquilas.
Zampinita 23: -Cómo queres que esté tranquila? Yo le doy y fue.
Zampinita 24: -La idea no es asustarla, sino va a salir corriendo.
Zampinita 25: -Ay, tiene razón.
Zampinita 26: -Sí, controlemosnos.
Las demás Zampinitas: (Hablando juntas, en coro) Es verdad, respiremo profundo, desde la pancita.
A todo ésto, Carina seguía esperando en la puerta.
Zampinita 27: -Bueno, chicas llegó el momento, están listas?
Todas a coro: -Sí, estamos listas.
Zampinita 28, abrió la puerta y se encontró con Carina, vestida con un bello jean apretado, una musculosa al cuerpo, una chaqueta y unos zapatos de corcho. Realmente estaba sensacionalmente hermosa.
Carina, se llevó gran sorpresa al ver más de quinientas chicas, todas con sonrisas en su rostro, felices.
En un momento, pensó en irse, pero al verles tanta alegría, no pudo resistirse, fue más fuerte que ella, así que sin más que hacer, sonrió.
C: -Hola.
Todas:- Hola, Cari.
C: -Bueno, veo que no vine a cumplirle solo el sueño a una personita, no?
Todas: -No, a todas. Cari, te amo (comenzaron a gritar)
C: -Bueno, tranquilas, si?
Todas: -Sí, sí.
C: -Si me permiten pasar, podemos charlar bien, no les parece?
Todas: -Sí, dale, Cari, pasá, sentate, queres mate, jugo, café?
C: -Sí, mate estaría bien.
Se levantan un montón de chicas y corren hacia la cocina una tras otra, chocandose, y peleando por quien ponía la pava, quien preparaba el mate, y el conflicto mayor era quien se lo llevaba a Carina.
Mientras tanto, el otro grupo de chicas que se quedó haciendole compañía a Carina, no dejaban de mirarlas, todas con sonrisas en sus rostros, ella ya no sabía de que hablaran, todas les respondían en coro y lo mismo, con cara de enamoradas.
Al cabo de unos minutos, volvieron las 500 chicas con el mate, para ser exactas, tenían 10 mates y 5 pavas, porque eran demasiadas.
Hablaron durante mucho tiempo, todas tuvieron oportunidad de darle un beso y abrazo, de sacarse una foto, de contarles algo de su vida, sus intereses y objetivos. Luego jugaron a las cartas, a juegos de mesa, Carina actuó, varias escenas. Fue una velada realmente muy linda, hablaron hasta las 20 hs.
Zampinita 29: -Cari, tenemos la quinta hasta mañana a la tarde, te quedas?
Todas, pusieron cara de perritos mojados y Cari no pudo resistirse, así que aceptó.
Le mostraron su habitación, la principal. Ellas "dormirían" en el living.
Llegada las 22hs. Carina se despertó y fue a buscar agua. Al llegar a la escalera, se encontró con una caja con disfraces y juguetes (saben a qué me refiero? ah) realmente se sorprendió mucho por lo que contenía ésta, pero la curiosidad la mató, así que empezó a revolver las cosas, de pronto encontró un disfraz de enfermera, y sin dudarlo, fue a ponerselo, sentía la necesidad de hacerlo.
Las Zampinitas despertaron por los ruidos que Carina generaba.
Zampinita 30: -Chicas, chicas, despiertense, chicas.
Zampinita 31: -Qué queres, tengo sueño.
Zampinita 32: -Dale boludas, duermanse.
Zampinita 33: -Descansen ahora, así mañana nos levantamos temprano.
Zampinita 34: -Pero escuchamos ruidos.
Zampinita 35: -Ché, y la caja?
Todas se miraron y comprendieron que aún estaba en el cuarto.
Todas: -Carinaaaa?
Todas: -Sí. Vamos.
Se miraron entre sí y salieron corriendo hacia la habitación.
Antes de entrar, encontraron la caja y se dieron cuenta que el disfraz de enfermera no estaba y comprendieron lo que pasaba.
Zampinita 36: -Naaa, me jodes?
Zampinita 37: -Fue, Cari ya se preparó, ahora nos toca a nosotras.
Zampinita 38: -Dale, boludas, apuremos.
Todas empezaron a revisar la caja, buscando cosas para ir a atacar a Carina.
Zampinita 39: -Yo quiero el vibrador.
Zampinita 40: -No jodas, yo lo vi primero.
Zampinita 41: -Yo quiero el consolador.
Zampinita 42: -No, yo canté pri.
Zampinita 43: -Yo elijo el dildo.
Zampinita 44: -Y yo la bola china.
Zampinita 45: -Tranquilas que hay para todas (Con cinco cajas más)
Todas, agarraron algún que otro juguete y entraron a la habitación, sin embargo, Carina no estaba allí.
Comenzaron a buscarla por toda la quinta, estaban dispuestas a todo.
Hasta que escucharon:
Carina: -Vi la caja, si quieren jugar, juguemos (con voz sexy)
Todas desesperadas, comenzaron a buscarla, excitadas ya, hasta que la encuentran en la pileta y vestida de enfermera, cuando la vieron, no dudaron en saltar con sus consoladores, bolas, dildos, con todo, alguna que otra disfrazada, estaban muy exaltadas, querían agarrar a Carina y darle duro toda la noche y más aún en la pileta. Estuvieron tocándose entre sí, por un largo tiempo. Hasta que decidieron salir.
Todas desnudas, Carina comenzó a bailarles y se sacó de a poco el disfraz, hasta quedar en bolainas.
Sensualmente se acostó en el pasto y abrió sus piernas, las chicas se iban turnando e iban tomando contacto con su flujo vaginal (queda mal chupandole su parte íntima? ah), Carina gritaba de placer, estaba irreconocible. Practicamente eran 978 chicas violando a su ídola, ah
Luego Carina, se le tiró a algunas de las chicas, era realmente una fiera. Se besaban como nadie.
Era increíble el placer que las dominaba en el momento.
Zampinita 46: -Voy a seguir siendo virgen después de ésto?
Zampinita 47: -Importa?
Zampinita 48: -Virgen o no, nos garchamos a Cari.
Carina vino hacia ellas, y les besó el cuello. Su lengua, pasó por las 978 chicas, todas disfrutaban al máximo.
Hasta que quedaron exhaustas.
Zampinita 49: -No sólo cumpliste mi sueño, sino más que eso.
Zampinita 50: -Gracias.
Zampinita 51: -Ufff, qué lindo que estuvo ésto, dios.
Zampinitas juntas: -Te amo, Carina.
Carina: -Ay gracias lindas. (Agitada)
Zampinita 52: -El mejor día de mi vida.
Suena el celular de Carina.
C: (Mira el celular) Es Sebas (hablando en voz alta).
Todas se levantan contentas: -Sebas?
Carina: -Bueno, prometen no decir nada?
Todas: -No. Están juntos?
Carina: -Sí, juntos y felices.
Zampinita 53: -Por qué no lo trajiste así garchabamos todos juntos?
Carina: -Perdón?
Zampinita 54: -Fue un chiste Cari.
Carina: -Bueno como sea chicas, ya está. Gracias por este momento pero me tengo que ir, es tarde.
Zampinita 55: -Ya te vas?
Carina: -Sí, chicas.
Zampinita 56: -Uh, te tenemos que pagar la otra parte.
Carina: -Ah, bueno, dale. Pero díganme, de dónde sacaron la plata?
Zampinita 57: -Del bolsillo de mi papá.
Zampinita 58: -Cada una puso $1000.
Carina: -Ay, chicas, son lo más, gracias.
Zampinita 59: -Gracias a vos, por esto.
Zampinita 60: -Antes de que te vayas, tenemos regalitos para vos.
Zampinita 61: -Espéranos que los buscamos.
Carina: -Dale.
Las chicas se van a buscar los regalos. Vuelven.
Carina: -Gracias, son muy lindos.
Todas: -De nada.
Carina se viste y les dice: -Bueno, esto fue muy lindo, jamás me fuí de la raya, y haber estado con todas ustedes, fue realmente un sueño, lindas, siempre van a ser parte de mí, me marcaron, literal. Pero ésto no puede salir de acá, tiene que ser un secreto, lo prometen?
Todas: -Obvio.
Carina, se levanta y se va.
El encuentro queda guardado en los corazones de las 978 chicas y de Carina, realmente lo habían disfrutado mucho. Nunca nadie se enteró de nada, quedó guardado en ellas, nunca lo publicaron en las redes sociales, nunca lo hicieron público. Fue algo entre ellas. Las unió y se formó un gran lazo de ídola-fan.
Fin
Un placer haber escrito éstó, me tenté haciéndolo. Espero lo disfruten, no se me meen, ah.
El final nunca es en vano (único capítulo)
¿Cómo pude ser tan imbecil? ¿Qué me pasó? ¿Por qué no me detuve a pensar? ¿Por qué soy tan calentona?.
Estoy casada con Sebastián, hace diez años. Al principio nuestra relación era como la de toda una pareja que se ama. No digo que ahora no lo hagamos, sólo que yo fallé.
Con el tiempo, la rutina se volvió cotidiana, como suele pasar en todo matrimonio. Nuestro día siempre se basaba en lo mismo, levantarnos, desayunar, un piquito y a laburar; él regresaba a casa cerca de las 20hs y yo, 21:30hs, aproximadamente; no nos veíamos nunca, no charlabamos, no teníamos intimidad ¿quién sobrevive sin sexo?, no intento parecer maníanica, pero en serio no soy una psicopata del sexo, solo tengo necesidades como cualquier persona ¿o no?. No me tocaba, casi no me miraba, no me besaba con la pasión que tanto me enamoró en un principio. Ya no nada. Nos encontrabamos en la línea del fin... el fin de todo.
Yo siempre fuí de las que decía que nunca se iba a casar... Y sin embargo acá estaba, tal y como me lo imaginé... siendo una infeliz de mierda. No niego que lo amo, porque así lo siento, solo... que ya no era lo mismo.
Miles de preguntas pasaban por mi cabeza ¿Estará con otra? ¿Alguien que le pueda dar un hijo? JAJAJJAJA, Qué ilusa sos, Carina. Una mujer esteril, no es lo que un buen hombre como tu marido, necesita. Y ese pensamiento fue el que me orilló a hacerlo.
Realmente, quise saber que se sentía, qué era sentirse nuevamente deseada por alguien, que alguien quiera poseer mi cuerpo, que me tocara con pasión, que me calentara. ¿Me pueden culpar? QUERÍA SEXO. Y sinceramente nuestro matrimonio carecía de éste.
Antes de buscar lo que mi marido no estaba dispuesto a darme en otro hombre, comencé a seducirlo, intentaba de alguna manera enamorarlo nuevamente. Vestía ropa ajustada, tacos agujas, me maquillaba, lo invitaba a salir... pero nada funcionaba... nada era lo mismo.
Así que sin más remedio, le mandé un mensaje a un conocido, al panadero de la vuelta de casa, para ser más precisa, ese hombre en verdad era guapo y estaba dispuesto a vivir una aventura conmigo.
*Recuerdo*
-Por fin viniste, linda- dijo con esa risa malisiosa que tanto me calentaba.
-Acá estoy y más te conviene que seas bueno eh- dije riendo.
-Te voy a dar todo lo que buscas, princesa- dijo posando sus manos en mi cintura.
-Bien, comencemos, no aguanto más- dije besandolo.
Desesperadamente le bajé el cierre del pantalón y se lo quité, en tan solo un movimiento.
-Como me calentas, Carina- pronunció ya excitado.
-Callate y activá- dije masajeando su pene.
Fue todo tan rápido. Sus caricias, sus besos, sus mete y saca. ¡Qué buen sexo! ¡Cómo lo necesitaba!. En un abrir y cerrar de ojos, le fuí infiel al hombre que amo.
*Fin del Recuerdo*.
¿Cómo se enteró Sebas? Se lo dije yo.
Sin pedirme explicaciones, me pidió el divorcio.
No sé como hacer para explicarle que fue esa vez nada más, necesitaba que alguien se sienta atraído por mí, solo que él ya no lo hace y menos aún, lo entiende.
-Bueno, entonces, Carina se queda con la casa y el perro y vos, Sebastián con el departamento de la costa, si?- él asintió- Pueden firmar-prosiguió el abogado.
-Nunca pensé que terminaríamos así, amor- dije con lágrimas en mis ojos.
-¿Por qué siempre haces una catarsis de todo? Firma y dime adiós- dijo frío.
-¿Catarsis? No puedo creer que aún hoy, después de diez años, no me conozcas- dije firmando el maldito papel y marchandome de la oficina.
Caminé con lágrimas en los ojos, sin mirar atrás, ese era el fin... ya nada podía hacer.
La lluvia comenzó a caer, nada importaba ya... estaba tan vacía, mi vida se fue cuando firmé ese papel de mierda, cuando me permití perder al amor de mi vida.
¿Cómo seguía ahora?. Luego de meditar las siguientes quince cuadras, llegué a la conclusión de que yo no me merecía nada de lo que me quedaba, así que le dejaría la casa a Sebas.
Sin más que pensar, me dirigí a ésta a recolectar mis cosas y marcharme, aún no tenía un rumbo previsto, pero luego me ocuparía de eso.
Llegué, visualicé todo por última vez, y corrí a la habitación, mientras más rápido guardaba mis cosas, más rápido saldría de allí.
-No tan rápido, Carina. Tú y yo debemos hablar- escucho por atrás.
-Sebastián ya no somos nada tú y yo, solo quiero salir de aquí- dije con un nudo en la garganta.
-Pero Cari, yo te amo- dijo mirandome tierno.
-¿Amarme? ¿Sebastián me estás cargando?, ¿para qué mierda me pides el divorcio si luego vas a decir semejante estupidez?- dije ya caliente.
-Dejame explicarte- dijo sereno.
-Pues habla, porque quiero salir de aquí ya- dije mirandolo severamente.
-Yo entiendo todo lo que has hecho. Entiendo que hayas necesitado sexo y que como yo no te complacía, tuviste que buscar alguien más; pero no esperes que lo olvide, porque sea como sea, me fuiste infiel, me metiste los cuernos y eso realmente dolió, duele- dijo sincerándose.
-Yo ya no espero nada, debo irme- dije saliendo.
-No quiero que te vayas. No lo permitiré- dijo tomandome del brazo.
-Ya es tarde. Tú y yo, ya no somos nada- dije mirándolo.
-¿Nada?, Cari nosotros nos amamos. Somos los mismos de siempre, solo que un poquito viejos, yo siento todo por lo que has tenido que pasar viviendo conmigo, pero podemos solucionarlo juntos- dijo sonando, suplicante.
-No podemos solucionar absolutamente nada- dije.
-¿Qué te he hecho?- soltó.
-Nada, Sebas. No lo entiendes.
-Explicame, ¿qué fue lo que nos pasó?- dijo triste.
-Yo sé que es porque no puedo darte un niño, siempre fue tu sueño y yo...- me interrumpió.
-No Cari, no pasa por ahí- lo interrumpí.
-No me miras, no me besas, no me seduces, no me enamoras, no me deseas- dije reclamándole.
-Cari yo te amo- dijo tratando de convencerme.
-No lo haces, desde que nos enteramos que era esteril todo cambió entre nosotros. Siempre me culpaste, y yo no soy la culpable... lo deseo tanto como vos, me duele tanto como a vos, sufro como vos, todos los días. Y lo peor es que no puedo refugiarme en vos, porque me odias, me odias por algo que no puedo ser... No puedo ser la madre de tus hijos, no puedo- dije llorando.
-Carina, escúchame- dijo tomando mi cara en sus manos- yo soy el que se culpa diariamente. Sé que te di esperanzas de que serías la madre de mis hijos y fallé, te fallé. Siento que si te toco, te voy a lastimar nuevamente y no es lo que quiero- dijo con infinitas lágrimas
.-Hazme tu mujer, por favor- le supliqué.
Poco a poco fue tomándome en sus brazos, levantó mi remera por mi cabeza, me besó con la pasión que tanto necesitaba, quitó mi pantalón, me sacó las sandalias tan delicadamente, tocó y besó cada parte de mi cuerpo; por mi parte lo atraje hacia mí, lo besé, lo toqué como tanto deseaba, arranqué de la manera más literal, su jean, besé su entrepierna... ¡mmm, qué rico!. Sebastián tiene un aroma tan varonil, su sabor es tan perfecto. En fin, fuí suya, y él, fue mío. Nos pertenecemos.
-¿Era necesario divorciarnos?- pregunté de pronto.
-Nunca olvides, que para comenzar nuevamente, hay que cerrar viejas historias- dijo.
-No comprendo.
Sacó una cajita de la mesa de luz...
-¿Quieres casarte conmigo? No te prometo que seremos felices, o que ya nunca discutiremos. Pero sí te juro, que vamos a tener buen sexo, cuantas veces, quieras por día- dijo chistoso.
-Eres un idiota- dije- acepto.
-Esta vez solo serás mía. Sin panaderos de por medio- dijo pícaro.
-Ya superalo, Sebas- dije riendo.
Al mes nos casamos, el abogado que nos hizo firmar el divorcio, fue nuestro padrino. Volvimos a empezar, sin desconfianza, ni desamor, ni panaderos, de por medio. Solo fuimos él y yo, para siempre.
Como si fuese mi último día (Único Capítulo)
Estamos casados hace tres años con Carina.
Yo soy profesor y ella dejó de estudiar, para dedicarse a la casa. ¡Somos muy felices! ¡Nos amamos!
Siempre dije que ella sería mía. Aunque pensé que solo era una ilusión. algo utópico; siempre la noté imposible, a decir verdad. Suelo ser tímido ¿saben?, cobarde, también. Nunca creí que podría reclamarle mi amor, pero pude y vaya sorpresa me llevé, al saber que ella también lo hacía, también me amaba ¡Uno de los mejores momentos de mi vida!. Al tiempo terminamos la secundaria, y años más tardes, me encontré de pie, junto a ella, enfrente del altar. ¡Otro momento feliz! ¡Estar con ella es felicidad!.
-Mi amor, hablaste hoy con Pedrito, el kiosquero?- preguntó desde la cocina.
-No, por qué?- pregunté desde el living.
-Tengo miedo, Sebas-dijo abrazandome por el cuello.
-Eu, tranquila amor- traté de tranquilizarla.
-Desaparecieron cuatro personas más, ¡Mirá si somos los próximos! No quiero que me alejen de vos, te amo, amor- dijo temblando.
-No tenemos por qué ser nosotros, tené fe, Cari. Vamos a estar juntos siempre, te lo juro- dije besandola- te amo- concluí, abrazándola.
Aunque fingía no estar asustado, lo estaba. La situación me superaba, como a todos, era muy preocupante. Cada día desaparecían más y más personas. Colegas, vecinos, conocidos; familias devastadas, se respiraba un clima lleno de tristeza, de dolor, de miedo, de temor. La sociedad se separaba en grupos. Por un lado, los que salían a luchar a las calles, los que protestaban, los que pedían explicaciones, los que reclamaban seguridad, los que no le temían a nada, los valientes. Por otro, los que fingían que nada sucedía, los que afirmaban que todo estaba bien, los que estaban de acuerdo con las medidas que tomaba el gobierno, los que aceptaban el terrorismo de Estado; los que eran fieles a los genocidas que estaban sueltos, los cómplices, los cobardes. Y los que restaban, vivían al día, no estaban de un lado ni del otro, no eran valientes, ni cobardes, los que sabían que tal vez ellos serían los próximos, los que desaparecerían.
1976, fue uno de los peores años de la historia argentina. Fue cuando se produjo el golpe de Estado. Cuando Isabel Perón, fue separada de su rol constitucional y detenida. Cuando la Junta de Comandantes, asumió el poder. Cuando comenzó el fin.
Carina vivía preocupada. Yo temía más que por mí, por ella. La mayoría de desaparecidos, eran niños y mujeres. No me perdonaría nunca dejar que se la llevarán.
-Amor, quiero que me hagas tuya, por favor- suplicó acostandose a mi lado.
-Cari, no permitiré que te suceda nada- dije acariciando su mejilla.
-Por favor, como si fuese mi último día, hazme el amor- dijo con una lágrima, deslizandose por su mejilla.
-Te amo- dije para comenzar un sendero de besos por su cuerpo.
La acaricié, la saboreé, la besé, la amé. Siempre. Siempre. Siempre.
____________________________________________
-Y esa fue la última noche que la vi, al día siguiente, cuando regresé del trabajo, ya no estaba. Encontré toda la casa revuelta, y vacía- le dije con lágrimas en mis ojos.
-¿Y nunca volviste a escuchar de ella?-preguntó la señora.
-Lo último que me dijeron, unos meses después, fue que la vieron en un Centro de Detención embarazada, desde entonces, no me he rendido, tal vez, ella esté libre, tal vez, esté bien, mi corazón ruega que ella esté bien- dije.
-Podemos buscarla, Sebas- respondió.
-Han pasado diez años- dije devastado.
-Nunca es tarde, podremos encontrarla- dijo firme.
-¿Sabes lo que hacen con las mujeres esos hijos de puta? Ella no se merecía eso. Ella era la mejor mujer, me entiendes?- ella asintió- No, tú ni nadie, lo puede entender. Tú no la conociste, tú no la añoraste como yo, tu no la amas como yo, tu no la necesitas como yo, tú no la piensas diariamente- concluí.
-Anota todos sus datos aquí, vamos a buscarla- dijo tocando mi hombro.
Llegué a esta organización, por Pedrito, el kiosquero; gracias a ésto, él dio con el paradero de su hija, la encontraron hace un mes, atada, abusada, violada, maltratada. Él recuperó a su bebé. ¿Yo tendré suerte?.
__________________________________________
Otros quince años, han pasado. Aún sigo buscandola. Aún tengo esperanzas. Aún sigo de pie por ella.
Miles de pistas, llegaron con los años. Nada concreto. Pero sí indicios.
25 años sin ella...
___________________________________________
( Año 2005).
-Hola, disculpame, busco a Sebastián Estevanez- dijo un hombre en la puerta de casa.
-Sí, soy yo- dije.
-Me llamo Mauro- dijo sonriendo.
-Disculpame, ¿te conozco?- dije confundido.
-Soy tu hijo- afirmó.
-Lo siento, yo no tengo hijos. Te estás confundiendo- le respondí.
-Claro que eres mi padre, mamá solía hablarme de vos, cuando era chico- dijo.
-Eh? No comprendo, disculpame- dije.
-Soy hijo de Carina Zampini, la recuerdas?- dijo mirandome a los ojos.
-Te voy a pedir que te marches de mi casa, no es un buen chiste- contesté serio.
-No es un chiste, me permites entrar?- preguntó.
-Ok- dije no muy convencido.
*En la sala*.
-¿Cómo harás que te crea?- dije.
-Te contaré la historia- sonrió.
-Ok, te escucho-.
-Como supongo que sabes, mamá desapareció en 1976, durante la Dictadura Militar, fue secuestrada, como las demás personas, cuando le sucedió no sabía que estaba embarazada, pero lo supo luego de nauseas, de mareos, de desmayos. Solía contarme que los que mandaban donde ella estaba, hacían cosas horribles, más a los niños y a las mujeres, fue sometida a muchas cosas, la pasó mal. Pero un día, cuando uno de ellos, intentó abusarla, ella le rogó que no lo haga y se animó a confesar que esperaba un niño, que prefería que la maten, antes que ponerme en peligro. Para su suerte, este hombre la salvó ¿sabes?; a escondidas le dijo que él nunca lastimaría a una mujer embarazada, que lo perdonara por todo lo vivido allí, y que a modo de disculpas, él la ayudaría. Luego de un tiempo, nací yo, en un sótano, donde éste la guardaba. Le pasaba comida por las noches, agua por las mañanas, vivimos un año encerrados. Hasta que este hombre nos trasladó, fuimos a parar a la Mansión Seré, no sé si sabes donde queda- asintí- al año, nos escapamos, con la ayuda, de otros detenidos. Desde entonces, vivimos en Tigre- concluyó.
-Es mucho ésto- dije parándome.
-Lo sé-.
-¿Por qué nunca me buscó?- pregunté con miedo a su respuesta.
-Por miedo, simplemente, por miedo- afirmó.
-¿Puedo verla?- interrogué.
-Ella tiene su vida, ahora- explicó.
-¿Está en pareja?- pregunté sorprendido.
-No. Pero dejó el pasado atrás- dijo.
-Y yo soy su pasado...- concluí.
-Siempre quise conocerte- me dijo.
-Tengo un hijo- dije feliz.
-Papá...- concluyó.
Carina pasó por tantas. Prometí no fallarle, prometí no permitir que la alejaran de mí, prometí cuidarla, prometí amarla siempre.
Una sola promesa logré cumplir, aún la amo.
____________________________________________
*Actualmente*.
-Los resultados, confirman mis sospechas- comenzó el médico.
-¿Estoy muriendo?- pregunté.
-El trasplante no está funcionando. El corazón no responde, lo siento- dijo apenado.
-Viví lo que tenía que vivir, conocí a mi hijo, tengo una nieta hermosa, amé como nunca creí que amaría a una sola mujer en mi vida; ya está, ya fue suficiente, ¿no cree, doctor?-.
-Siempre hay algo más por hacer. Nunca es suficiente, tal vez si intentamos con..- lo interrumpí.
-No. Hasta acá llegué-.
-Pero, Sebastián aún hay mucho por vivir- dijo.
-Tengo más de cincuenta años, no busque más tratamientos, ya no. Me rindo. Es todo- concluí.
-Es tu decisión, no puedo obligarte, y lo sabes- concluyó no convencido.
-Gracias por la paciencia, el tiempo y el trabajo- dije estrechando mi mano.
-Mucha suerte- dijo abrazándome.
Me retiré del consultorio. Me dirigí a casa.
-Sebastián, hola- dijo una mujer.
-Hola- dije raro.
-Soy Carina, Carina Zampini- me dijo.
-Amor, mi amor- pronuncié, para luego besarla.
-Perdóname por desaparecer, por no querer verte, perdóname por dejarte solo. Perdón- dijo tocando mi oreja tiernamente.
-Perdóname por no saber cumplir mis promesas, perdóname por no encontrarte, perdóname a mí- dije llorando.
-Te amo y estoy segura que tú también sufriste- dijo.
-Juro que te busqué, te busqué por más de 25 años, lo hice, lo hice- dije.
-Lo sé, te amo, mucho- dijo besándome.
-Te amo, para siempre- concluí, besándola y saboreando sus labios, como si fuese mi último día.
Es lo último que recuerdo, luego de eso, cerré mis ojos y dejé que mi cuerpo volara. Vi la luz, vi a mamá al final. Llegué al cielo, un lugar lleno de paz y amor. Desde acá, cuido a mi familia. Y espero, como siempre lo hice, espero al amor de mi vida.
Dedicado a Maribel Camacho y a Sofía García.
Último Capítulo.
*Relata Brenda*
Iba caminando por el barrio, con la mirada perdida.
Mi vida, desde el coma de Victoria, había sido horrible.
Me alejaron de todo, perdí a las personas que más quería.
Natacha, se fue a vivir a Estados Unidos, si bien era famosa y estaba ‘siendo feliz’, no podía evitar extrañarla.
Mamá y Emilio, vivían pendientes de Victoria.
Marcos, se había ido, junto a Renata, creo que no se equivocó al marcharse, porque acá sigue todo, sin mejora.
Victoria, jamás volvió a ser la misma. Es fría, seria, impaciente, etnocentrista, estructurada. Es Victoria Bandi, no Fernandez, esa quedó en el olvido y en nuestros corazones.
Yo, estos últimos seis años he vivido al día. Sigo sola. Tengo 33 años, soy cantante callejera, cosa que mi familia no acepta, bueno, en realidad, Victoria no acepta, y mi familia, la apoya.
Me alejaron de todo lo que alguna vez amé. La vida me alejó.
Renata, pagó las consecuencias de todo. Y yo, en parte también.
Cuando los padres se equivocan, los hijos, siempre, pagan las consecuencias.
Es hora de volver a casa, por cierto, vivo en un mono ambiente a dos cuadras de la casa de Isabel, mamá de Marcos. La familia Guerrero, es parte de mí, son mi complemente perfecto.
_
Iba caminando por el barrio, con la mirada perdida.
Mi vida, desde el coma de Victoria, había sido horrible.
Me alejaron de todo, perdí a las personas que más quería.
Natacha, se fue a vivir a Estados Unidos, si bien era famosa y estaba ‘siendo feliz’, no podía evitar extrañarla.
Mamá y Emilio, vivían pendientes de Victoria.
Marcos, se había ido, junto a Renata, creo que no se equivocó al marcharse, porque acá sigue todo, sin mejora.
Victoria, jamás volvió a ser la misma. Es fría, seria, impaciente, etnocentrista, estructurada. Es Victoria Bandi, no Fernandez, esa quedó en el olvido y en nuestros corazones.
Yo, estos últimos seis años he vivido al día. Sigo sola. Tengo 33 años, soy cantante callejera, cosa que mi familia no acepta, bueno, en realidad, Victoria no acepta, y mi familia, la apoya.
Me alejaron de todo lo que alguna vez amé. La vida me alejó.
Renata, pagó las consecuencias de todo. Y yo, en parte también.
Cuando los padres se equivocan, los hijos, siempre, pagan las consecuencias.
Es hora de volver a casa, por cierto, vivo en un mono ambiente a dos cuadras de la casa de Isabel, mamá de Marcos. La familia Guerrero, es parte de mí, son mi complemente perfecto.
_
-Marcoossssssssssssss (grito Brenda)
-Bren? (pregunta Renata)
-Sobrinita hermosa, volvieron. (dije llorando)
-Así es, bonita (me dice, Marcos)
-Qué hacen acá? Tanto tiempo. No saben cuanto los extrañé (dije bastante eufórica)
-Eyy, tranquila. Respira… (lo interrumpí)
-Desde la pancita, como me enseñaste (sonreí)
-Cuanto te necesité. Te amo Tía hermosa (dijo abrazándome, Reni)
(mirándola de arriba a bajo) -Estás rapada. Qué vos también seguís la moda? (dije tocándola)
-No, en realidad no (dijo sonriendo) Tengo cáncer (concluyó)
-Esa no es Victoria? (dijo Marcos)
-Victoria por acá, no. Jamás. Cómo se va a mezclar con la gente humilde! (dije exagerando)
-No, boluda, es ella, la reconocería en cualquier lugar (dijo mirándome) y parece que se siente mal. (dijo corriendo hacia ella)
-Vamos, Bren (me dijo Marcos)
Salí corriendo tras Marcos, Renata iba adelante.
Al llegar, comprobé que efectivamente sí era ella.
¿Pero qué hacía por acá?
_
-Estás bien Victoria? (le preguntó, Reni)
-¿Vos? (preguntó ella) ¿Ustedes? (preguntó mirando a Marcos)
-¿Sabes quiénes somos?
-No. Pero aparecen en mis recuerdos, y no sé porque.
-Bueno Vicky, es hora de que recuerdes (le dije)
-Seis años pasaron (atinó a decir Renata)
-Sí, y sigo sin recordarte. Fueron importantes en mi vida, no?
-Solías decir que éramos tu vida (dijo con lágrimas en los ojos)
-Perdóname.
-¿Qué hacía la gran Victoria Bandi por un barrio tan pobre? (le pregunté)
-Brenda, no sé por qué me odias tanto (dijo llorando, mi hermana)
-Me sacaste todo, y pretendes que no te odie?
-No sé de qué me hablas.
-Habla de mí. (Dijo Renu)
-No entiendo.
-Hace años, yo dejé que los demás decidieran por mí. Pero, este no es un buen lugar. Podemos ir no sé.. a un bar a charlar?
-Vamos a casa (dije)
-Ok. (Dijo Victoria)
-Gracias, papá (dijo Renu)
_
-¿Estás lista para escuchar tu verdad? (le pregunté)
-Sí (dijo, mirándome)
-Nos casamos hace dieciséis años. Estábamos muy enamorados… (Victoria lo interrumpió)
-Y Lorenzo?
-Lorenzo es un garca, deja que siga (le dije)
-Como te decía, nos casamos, compramos la casa del barrio, en la que ya no vivís, veo (dijo algo triste) Al año, quedaste embarazada, por fin, íbamos a formar la familia que siempre quisimos. A los nueve meses, nació Renata. Nuestra hija. Mi amor, tu amor, nuestro amor, dio fruto, a una bella personita (dijo emocionado)
-¿Vos sos mi hija? (Renata asintió) Pero, no, no puede ser. Cómo yo, no te pude recordar. No, no lo creo.
-Fuimos siempre tan felices, Victoria. Siempre (dijo haciendo enfasis en esa última palabra) Pero, las cosas de la vida, los problemas, la gente mala, te quisieron matar y yo sé que en parte fue mi culpa, lo sé; yo era tu marido, yo debía protegerte. Y lo tengo claro eso. Que mi hija, hoy no tenga una mamá es mi culpa, y que vos estés así, tan perdida, tan fría, también es mi culpa. Y yo, más que perdón, no puedo pedirte. Y te aseguro que es un Perdón, infinito.
-¿Sos mi marido? (Marcos asintió) Perdóname.
-Perdóname vos a mí. Perdóname por no haber podido cumplir mi promesa de ‘Juntos para toda la vida’.
-No fue tu culpa (le dije) Fue culpa de Lorenzo.
-¿Y ahora qué hago? ¿Qué se hace? ¿Cómo recupero todo lo perdido? ¿Cómo hago? (dijo muy angustiada, Victoria)
(Tosiendo) -Vas a estar bien, tranquila (le dijo, tocándole el hombro, Renu)
(Giró su cabeza) -Sos mi hijita.
-Sí (dijo, tímida)
-Gracias por volver.
-Victoria, nosotros no volvimos por vos, aunque suene egoísta. Sino, porque… (las lágrimas le impidieron seguir hablando)
-Porque yo se lo pedí. Es mi último deseo… (Marcos, la interrumpió)
-No, no te despidas, ya te lo dije.
-Eh? No entiendo (dijo Victoria)
-Nunca entendes nada. Tiene cáncer, se está muriendo, Victoria. Y vos, permitiste que se fuera. Vos, la alejaste. Como lo hiciste conmigo, con Emilio y con mamá. (dije exaltada)
-Bren, nunca te alejé de nadie, no con intención.
-Por favor Victoria. Todo el mundo tiene que girar alrededor de tu ombligo, sino te enojas. Mi sonbrinita creció lejos de todos y ahora que tendría que poder disfrutarla, se me está muriendo, entendes? Se muere (dije bastante enojada)
-Bren, pará. No es culpa de nadie, de ninguno (miró a su padre, quien parecía culparse) Nadie me contagió, porque no se puede. Nadie lo provocó, supongo que nadie lo deseó. Son cosas que pasan, a cualquiera le pudo pasar y me tocó a mí. No se culpen. (Concluyó)
-Perdóname, amor (dijo Victoria y luego la abrazó)
-Yo, ahora vuelvo (dijo Marcos, yéndose)
-Marcos, pará (gritó, Victoria, pero era tarde, ya se había marchado)
-Necesita estar solo. Tiene mucha carga. Se culpa por todo, por tu estado, por el mío, por mi vida hoy, por vos, por sus errores, por todo. Necesita tiempo para él, los últimos meses, fueron a puro hospital.
-Chiquitita, perdóname.
-No me pidas más perdón, pacto?
-Pacto.
-Marcos es un padre de fierro, cada día lo compruebo más.
-Sí. Espero que él pueda perdonarme también.
-No te culpa por nada, se culpa él.
-Lo sé (Suspiró) Se van a quedar, no?
-A eso vinimos.
Todas nos abrazamos, después de varios ‘Perdón’, de parte de mi hermana. Nos dispusimos a comer.
Marcos, le envío un texto a Renu, diciéndole que iba a la casa de Isabel.
_
-Sí (dijo, mirándome)
-Nos casamos hace dieciséis años. Estábamos muy enamorados… (Victoria lo interrumpió)
-Y Lorenzo?
-Lorenzo es un garca, deja que siga (le dije)
-Como te decía, nos casamos, compramos la casa del barrio, en la que ya no vivís, veo (dijo algo triste) Al año, quedaste embarazada, por fin, íbamos a formar la familia que siempre quisimos. A los nueve meses, nació Renata. Nuestra hija. Mi amor, tu amor, nuestro amor, dio fruto, a una bella personita (dijo emocionado)
-¿Vos sos mi hija? (Renata asintió) Pero, no, no puede ser. Cómo yo, no te pude recordar. No, no lo creo.
-Fuimos siempre tan felices, Victoria. Siempre (dijo haciendo enfasis en esa última palabra) Pero, las cosas de la vida, los problemas, la gente mala, te quisieron matar y yo sé que en parte fue mi culpa, lo sé; yo era tu marido, yo debía protegerte. Y lo tengo claro eso. Que mi hija, hoy no tenga una mamá es mi culpa, y que vos estés así, tan perdida, tan fría, también es mi culpa. Y yo, más que perdón, no puedo pedirte. Y te aseguro que es un Perdón, infinito.
-¿Sos mi marido? (Marcos asintió) Perdóname.
-Perdóname vos a mí. Perdóname por no haber podido cumplir mi promesa de ‘Juntos para toda la vida’.
-No fue tu culpa (le dije) Fue culpa de Lorenzo.
-¿Y ahora qué hago? ¿Qué se hace? ¿Cómo recupero todo lo perdido? ¿Cómo hago? (dijo muy angustiada, Victoria)
(Tosiendo) -Vas a estar bien, tranquila (le dijo, tocándole el hombro, Renu)
(Giró su cabeza) -Sos mi hijita.
-Sí (dijo, tímida)
-Gracias por volver.
-Victoria, nosotros no volvimos por vos, aunque suene egoísta. Sino, porque… (las lágrimas le impidieron seguir hablando)
-Porque yo se lo pedí. Es mi último deseo… (Marcos, la interrumpió)
-No, no te despidas, ya te lo dije.
-Eh? No entiendo (dijo Victoria)
-Nunca entendes nada. Tiene cáncer, se está muriendo, Victoria. Y vos, permitiste que se fuera. Vos, la alejaste. Como lo hiciste conmigo, con Emilio y con mamá. (dije exaltada)
-Bren, nunca te alejé de nadie, no con intención.
-Por favor Victoria. Todo el mundo tiene que girar alrededor de tu ombligo, sino te enojas. Mi sonbrinita creció lejos de todos y ahora que tendría que poder disfrutarla, se me está muriendo, entendes? Se muere (dije bastante enojada)
-Bren, pará. No es culpa de nadie, de ninguno (miró a su padre, quien parecía culparse) Nadie me contagió, porque no se puede. Nadie lo provocó, supongo que nadie lo deseó. Son cosas que pasan, a cualquiera le pudo pasar y me tocó a mí. No se culpen. (Concluyó)
-Perdóname, amor (dijo Victoria y luego la abrazó)
-Yo, ahora vuelvo (dijo Marcos, yéndose)
-Marcos, pará (gritó, Victoria, pero era tarde, ya se había marchado)
-Necesita estar solo. Tiene mucha carga. Se culpa por todo, por tu estado, por el mío, por mi vida hoy, por vos, por sus errores, por todo. Necesita tiempo para él, los últimos meses, fueron a puro hospital.
-Chiquitita, perdóname.
-No me pidas más perdón, pacto?
-Pacto.
-Marcos es un padre de fierro, cada día lo compruebo más.
-Sí. Espero que él pueda perdonarme también.
-No te culpa por nada, se culpa él.
-Lo sé (Suspiró) Se van a quedar, no?
-A eso vinimos.
Todas nos abrazamos, después de varios ‘Perdón’, de parte de mi hermana. Nos dispusimos a comer.
Marcos, le envío un texto a Renu, diciéndole que iba a la casa de Isabel.
_
*Relata Marcos*
El cáncer de mi hija, se había expandido por el corazón, dijeron que ya nada era posible, excepto, que un familiar directo, le done el corazón.
¿Si te dan a elegir entre tu vida y la de tu hija, cuál elegirías? Yo, la de ella.
Luego de ver a Victoria, tan feliz con ella, comprendí que mi Victoria, nuestra Victoria, estaba de nuevo, con nosotros. Entendí, que mi hija, estaría en buenas manos.
Que así, era lo mejor.
Salvar a mi hija.
Salvar a Victoria, de esa vida, de esa jaula.
Salvar a nuestras familias, quienes habían pagado las consecuencias de los actos de otros.
Y por fin, Salvarme a mí, de esta culpa que va conmigo a todos lados, y no permite vivir.
Fuí un hombre, intenté ser un marido, y fuí un papá, que aprendía todos los días, algo nuevo.
Hoy, decido ser el ángel, de mis princesas.
Es hora de partir.
_
El cáncer de mi hija, se había expandido por el corazón, dijeron que ya nada era posible, excepto, que un familiar directo, le done el corazón.
¿Si te dan a elegir entre tu vida y la de tu hija, cuál elegirías? Yo, la de ella.
Luego de ver a Victoria, tan feliz con ella, comprendí que mi Victoria, nuestra Victoria, estaba de nuevo, con nosotros. Entendí, que mi hija, estaría en buenas manos.
Que así, era lo mejor.
Salvar a mi hija.
Salvar a Victoria, de esa vida, de esa jaula.
Salvar a nuestras familias, quienes habían pagado las consecuencias de los actos de otros.
Y por fin, Salvarme a mí, de esta culpa que va conmigo a todos lados, y no permite vivir.
Fuí un hombre, intenté ser un marido, y fuí un papá, que aprendía todos los días, algo nuevo.
Hoy, decido ser el ángel, de mis princesas.
Es hora de partir.
_
(Llamada telefónica)
-Má, estoy en la sala. Encárgate de Renu.
-Ya la llevo.
(Fin de la llamada)
_
-Má, estoy en la sala. Encárgate de Renu.
-Ya la llevo.
(Fin de la llamada)
_
*Relata Renata*
Mi abuela, me pasó a buscar y me llevó al hospital, dijo que papá, había encontrado la solución a este cáncer.
Fue muy raro, que papá, no me haya avisado a mí, siendo tan unidos. Sin embargo, confío en él.
_
Abrí mis ojos, luego de la operación y me encontré con Victoria, era la primera vez que la veía junto a mí.
-¿Y papá?
-No sé, no lo he visto. Pero, estás bien (dijo sonriendo)
Segundos más tardes, ingresó mi abuela.
-Marcos, les dejó ésto. (Dijo entregándome una carta y otra a Victoria) Te amo, Renu.
_
'Siempre fuiste mi vida, a penas naciste, supe que viviría para vos y para tu mamá. Te di todo lo que tenía, pero recordaré este día, para siempre, ya que decidí entregarte mi corazón, de la forma más literal existente. Sé que te va a doler al principio, pero juro que con el tiempo, lo vas a ir superando, confío en vos, sé que sos fuerte. Nunca cambies, esta forma tan linda que tenes de ver las cosas, nunca dejes de ser tan positiva, tan linda, tan buena, tan bella. Nunca me olvides, amor. Una vez más, deseo, pedirte perdón, por no ser tal vez, el padre que te merecías, por quitarte a tu mamá, por no prevenir tu enfermedad. Pero, hoy, viéndote con Victoria, con esa madre, sé que te dejo en buenas manos. Confía en ella.
Acá estoy, parado frente a ti, pidiendo te un perdón tan sincero, y aquí es donde voy a estar parado, desde ahora; mirándote siguiéndote cuidándote Cuida este corazón, cuídame hija, cuídate Sé feliz, princesa (aunque odies que te lo diga, y aunque suene bizarro, jajajja). Te ama, papá’.
Nunca lloré tanto en mi vida, nada se comparaba a perder a papá. Se había ido, para siempre.
Pero por lo menos, me quedaba una cosa de él, la más pura, la más linda: Su corazón. Al cual cuidaré, con mi vida.
_
'Me tomaré el atrevimiento de decirte “Mi amor”, y de hablarte como mi mujer. Fuimos tan felices juntos, pero la vida, nos jugó una mala pasada, hoy, es el momento, de remendar aquellos errores. Nuestro amor, siempre fue contra el mundo. Y aunque no lo creas, aún confío en él. Mi corazón, siempre te perteneció y hoy, lo va portar, nuestro fruto, nuestra princesa, mi amor hacia vos, sigue intacto, y sé que en el fondo de tu corazón, también está el tuyo, por eso, te pido, que no renuncies a mí. Que siempre que me necesites, la mires a Renata. Cuídala Victoria. Cuídate Cuida la familia, que yo no supe proteger. Hoy la vida, me da una segunda oportunidad, y acá estoy, aprovechándola Sé feliz, cásate ten más hijos. Repartí ese amor, tan puro, que no te permitís liberar. Rompe esta coraza que te protege del mundo. Llora, defraudate, grita, toca fondo, y luego, sal adelante. Siempre tuyo. Te ama, Marcos'.
Se fue, sin darme tiempo de pedir perdón, sin dejar de culparse.
Pero se fue, dejándome a la hija, que fue fruto de ese gran amor, que tanto describen.
No sé si recordaré, no sé si lo recordaré, pero siempre estará en mí, este hombre, padre de mi hija, héroe.
Estoy orgullosa, del marido, que alguna vez, amé.
_
*Relata Marcos*
-Y esta vela, es para mi todo, mi complemento perfecto, para mi compañero de ruta, esta vela, es para vos, papá, es para vos Guerrero. (Dijo mi hija)
-Siempre tuya, amor (dijo Victoria)
Me fuí con un solo fin, ‘SALVAR LA VIDA DE MI HIJA’.
Fue mi promesa y por fin, logré cumplirla.
Todos tenemos caminos. Muchos caminos se nos aproximan.
La vida, nos pone en el camino correcto.
Siempre de ustedes, las amo, Marcos.
_
*Relata Victoria*.
Marcos, me enseñó todo, me hizo feliz, me hace feliz.
Fin.
”…Los caminos de la vida
no son lo que yo pensaba
no son lo que yo creía
no son lo que imaginaba
Los caminos de la vida
son muy difícil de andarlos
difícil de caminarlos
y no encuentro la salida…”
no son lo que yo pensaba
no son lo que yo creía
no son lo que imaginaba
Los caminos de la vida
son muy difícil de andarlos
difícil de caminarlos
y no encuentro la salida…”
Los caminos de la vida. Capítulo Uno.
Perdí la memoria, eso me dijeron: ‘Victoria, tuviste un accidente, y ahora padeces amnesia’. Fue todo tan raro. Estaba felizmente casada con Lorenzo Amador, y de un momento a otro, él estaba preso, por intentar matarme? Estaba muy aturdida.
A penas desperté de mi estado de coma, un hombre estaba junto a mí, morocho, con grandes músculos, y una sonrisa irreemplazable.
*Flashback*.
-Victoria, te despertaste. (feliz) ¿Cómo te sentís? ¿Te duele algo? (dijo algo eufórico)
-Bien, doctor. (dije algo fría?)
-Doctor? (Dijo con lágrima en sus ojos) Emm, voy a llamar al doc… al… emm, ahora vengo, vos tranquila (me dijo algo triste)
-Ok (dije aturdida y confundida)
——
-Soy Marcela, la enfermera; tu enfermera.
-¿Qué me pasó?
-Te quisieron matar, no lo recuerdas?
-No. ¿Quién?
-No puedo darte esa información. Tu familia, seguramente cuando lo crean correcto, te contarán todo. Ahora te voy a dar un calmante.
-Ok
——
-Holaaaaaaaaaaa, estás despierta, no sabes como te extrañé (dijo abrazándome)
-Hola. (dije abrazándola también)
-Papá tenía razón, no tendrías que haber ido.
-¿Quién es tu papá? ¿Qué somos nosotras?
-¿No te acordas de mí tampoco? (dijo ya llorando)
-Tranquila, linda (dije acomodándome en la cama y tratando de tranquilizarla)
-No, no me pienso tranquilizar (dijo enojada) Te odio, te juro que te odio.
-Ey, perdóname, pero no te conozco (dije con algunas lágrimas en mis ojos)
-No te quiero volver a ver, nunca, me escuchaste, nunca (dijo abriendo la puerta) Papá, sácame de acá. La odio (gritó).
*Fin del flashback*
Cuando aquella niña se marchó de mi habitación, sus palabras de verdad me dolieron, no sé muy bien porqué.
Nunca volví a verla.
Ni tampoco a aquel médico, ni siquiera en mi rehabilitación, cosa que me pareció muy rara.
Todo había cambiado, nada era igual ya, no tenía 34 años, sino que tenía 43. Había estado tres años en coma. Y verdaderamente aún no recordaba nada, cosa que me ponía demasiado impaciente.
Me dijeron que no vivo en la mansión, sino que en una casa del barrio de la fábrica, a la que aún no me he atrevido a ir.
Sé que Pepe es mi papá, fue lo único que recordé en todo este tiempo.
Tres meses han pasado ya.
No me siento en ‘casa’. Aunque estoy con mi familia, siento que algo me falta.
Creo que tal vez es mejor ir a esa casa, en la cual he vivido los últimos seis años, antes de mi accidente.
_
A penas desperté de mi estado de coma, un hombre estaba junto a mí, morocho, con grandes músculos, y una sonrisa irreemplazable.
*Flashback*.
-Victoria, te despertaste. (feliz) ¿Cómo te sentís? ¿Te duele algo? (dijo algo eufórico)
-Bien, doctor. (dije algo fría?)
-Doctor? (Dijo con lágrima en sus ojos) Emm, voy a llamar al doc… al… emm, ahora vengo, vos tranquila (me dijo algo triste)
-Ok (dije aturdida y confundida)
——
-Soy Marcela, la enfermera; tu enfermera.
-¿Qué me pasó?
-Te quisieron matar, no lo recuerdas?
-No. ¿Quién?
-No puedo darte esa información. Tu familia, seguramente cuando lo crean correcto, te contarán todo. Ahora te voy a dar un calmante.
-Ok
——
-Holaaaaaaaaaaa, estás despierta, no sabes como te extrañé (dijo abrazándome)
-Hola. (dije abrazándola también)
-Papá tenía razón, no tendrías que haber ido.
-¿Quién es tu papá? ¿Qué somos nosotras?
-¿No te acordas de mí tampoco? (dijo ya llorando)
-Tranquila, linda (dije acomodándome en la cama y tratando de tranquilizarla)
-No, no me pienso tranquilizar (dijo enojada) Te odio, te juro que te odio.
-Ey, perdóname, pero no te conozco (dije con algunas lágrimas en mis ojos)
-No te quiero volver a ver, nunca, me escuchaste, nunca (dijo abriendo la puerta) Papá, sácame de acá. La odio (gritó).
*Fin del flashback*
Cuando aquella niña se marchó de mi habitación, sus palabras de verdad me dolieron, no sé muy bien porqué.
Nunca volví a verla.
Ni tampoco a aquel médico, ni siquiera en mi rehabilitación, cosa que me pareció muy rara.
Todo había cambiado, nada era igual ya, no tenía 34 años, sino que tenía 43. Había estado tres años en coma. Y verdaderamente aún no recordaba nada, cosa que me ponía demasiado impaciente.
Me dijeron que no vivo en la mansión, sino que en una casa del barrio de la fábrica, a la que aún no me he atrevido a ir.
Sé que Pepe es mi papá, fue lo único que recordé en todo este tiempo.
Tres meses han pasado ya.
No me siento en ‘casa’. Aunque estoy con mi familia, siento que algo me falta.
Creo que tal vez es mejor ir a esa casa, en la cual he vivido los últimos seis años, antes de mi accidente.
_
-Dale papá, junta mis cosas, apúrate, que vamos a perder los boletos (dijo una voz dulce desde la sala)
-Ya va, Renata, no te enojes (dijo riendo un hombre desde la habitación, creo)
-Hola (dije entrando a la sala)
-¿Vos? (dijo enojada?)
-Sí, yo! Vos estabas en la clínica cuando desperté, perdón por no recordarte.
-Hola (dijo el doctor?)
-Hola (dije con una sonrisa)
-Victoria, qué haces acá?
-Es mi casa no?
-Era nuestra y vos te olvidaste (Dijo con lágrimas en los ojos)
-Perdón, no entiendo. (dije aturdida)
-Quiero irme, papá.
-Sinceramente me quedaría con vos, te contaría donde nos conocimos, lo que pasamos juntos, pero ya es tarde para eso. Vas a estar bien, si? (dijo sonriendo) Yo, ya no tengo tiempo. Antes eras vos lo más importante, ahora está Renata, yo debo vivir y estar bien para ella. Por eso, decidimos irnos, a España. Tengo una carrera muy importante allá y tal vez, nos espere un futuro aún mejor. (dijo con la niña en brazos)
-Estoy muy aturdida y no comprendo mucho. Pero les deseo toda la suerte del mundo.
-Gracias. Espero que recuerdes todo algún día. Y si lo haces, tené presente, que nunca te la voy a negar. (Dijo mirando a Renata, su hija)
-¿A qué te referís?
-Tu mamá no me deja hablar de ésto con vos, además los médicos dicen que es mejor, que recuerdes sola. De verdad, te pido disculpas, por no tener el valor suficiente para hablarlo. Pero con mi hija así de triste no puedo. Te deseo que seas muy feliz. Adiós.
-Adiós. Chau, linda.
-Chau (dijo escondiendo su rostro, en el cuello de su padre).
_
El tiempo pasó, ningún recuerdo apareció.
Mi vida siguió tal cual, feliz.
Seis añitos más habían pasado.
Mi carrera estaba en el mejor estado.
Novios ni esposos, aún no.
Después de Lorenzo, nadie más. Muy mala experiencia con él.
_
*Relata, Renata*.
Los años habían pasado.
El dolor por la ausencia de mamá, nunca había cesado. Pero bueno, papá un poco, llenaba ese vacío.
Hace seis años, desde que mamá despertó, vivimos en España.
Hace unos meses no me sentía nada bien, entonces papá, me llevó al médico, y vaya sorpresa nos llevamos, al enterarnos, que padecía de cáncer, cáncer de pulmón.
En unas semanas, cumplo 15.
_
-¿Qué queres que te regalé amor?.
-¿Podemos ir a Buenos Aires?
-¿Queres volver? (preguntó sorprendido)
-Quiero despedirme de la familia. No quiero morir sin antes verlos.
-Hija, no hables así. Ya vamos a encontrar algún tratamiento.
-Los dos sabemos que no.
-Soy tu papá, es mi obligación procurar tu bienestar. (dijo serio)
-Sos terco, eh. (dije sonriendo)
-Pero me amas así.
Nunca amé tanto a alguien, como a papá. Es sin duda, mi media naranja, mi príncipe azul. No entiendo, como mamá lo dejó ir.
-Te amo así. Y vos a mí.
-Obvio, princesa.
-Sabes que odio que me digas así. Es muy bizarro, Guerrero. (dije riendo)
-Como te amo, princesa de papá. (dijo burlándose)
_
*Relata Marcos*
Mi Buenos Aires, qué lindo respirar este aire. Y más lindo aún, con mi bella hija.
Cuando Victoria entró en coma, sufrí demasiado, y siempre creí que esa era la mayor prueba que la vida, me había puesto; pero hoy, me doy cuenta que no.
Sí, dejarla ir, fue muy doloroso, pero que mi bebé esté enferma, me demuestra que fracasé como padre, y eso es algo imperdonable.
18 de septiembre, cumple 15 años. Cómo pasó el tiempo.
Recuerdo cuando era una bebé, mi bebé. Cuando todo era tan perfecto. Cuando el ‘fin’, se veía tan lejano. Y cuando el ‘para siempre’ era tan verdadero.
Cáncer de pulmón. ¿Por qué a ella? ¿Por qué no a mí?
¿Qué le hice a dios para que se la agarre con mi hija?
El miedo, solo paraliza.
_
*Relata Victoria*
Hace cuatro años, me había mudado, a una casa más grande y cerca de la mansión.
Iba caminando por el barrio de la fábrica, hacía mucho tiempo, que no lo hacía.
Cuando de pronto veo a una adolescente de la mano de un hombre, supongo que su papá.
-Marcoossssssssssssss (grita Brenda, mi hermana, desde la vereda de enfrente)
-Bren? (pregunta la chica)
-Sobrinita hermosa, volvieron. (dijo llorando)
-Así es, bonita (le dijo, Marcos)
Marcos y Renata, se habían ido de casa hace más de seis años y hoy regresaban.
Una sonrisa se dibujó de pronto en mi rostro.
¿Pero por qué era?
¿Por qué Brenda le dijo ‘sobrinita’?
Natacha no tenía hijos, o sí?
Me senté, en el cordón de la calle, con el fin de tranquilizarme, estaba muy cansada y en mi cabeza pasaban flashbacks que no lograba descifrar aún.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)