*Relata Sebastián*
Salimos de la habitación, Carina, agarró mi mano; cosa que me sorprendió, pero que disfruté.
Nos dirigimos a la puerta, comenzamos a caminar, dirigiendonos hacia la plaza, a dos cuadras del hospital.
Decidimos, entre miradas, sentarnos, en un banco bajo un árbol, le compré un agua, lo cual me agradeció con una sonrisa.
Luego de quedarnos en silecio, varios minutos, decido romperlo, luego de pensar varias veces, qué decirle.
-Bueno, Cari…(ella me interrumpe)
-Ey, Sebas, antes que me cuentes todo, lo que sinceramente me da algo de miedo- agaché mi cabeza- dejame pedirte perdón, te traté muy mal- la miré.
-Cari, después de lo que te cuente, me vas a odiar, y el que te pida perdón, voy a ser yo-, dije mirandola fijo.
-Bueno, te escucho- dijo mirándome aún más fijo.
-Hace diezsiete años nos conocimos, vos te acababas de separar de Pablo- me miró confundida- no me interrumpas- me anticipé- y yo estaba solo. Todo fue lento y pausado en nuestra relación. Empezamos a salir, nos enamoramos, conocí a tu familia, tú conociste a la mía. Tiempo después, nos casamos, luego nos mudamos juntos, al año, nació Manuel- concluí.
-No entiendo- dijo parandose y caminando de un lado al otro, confundida, aturdida- Si esto es verdad- me miró- ¿Por qué no lo recuerdo?- con lágrimas en sus ojos.
-Cuando Manu tenía tres años, sufriste un accidente, y como consecuencia del mismo, estuviste internada un largo tiempo y cuando despertaste, pediste ver a Pablo, fue en ese momento cuando comprendí lo que pasaba- sequé mis lágrimas- sí, mi amada esposa había perdido la memoria.
-¿Y por qué decidieron mentirme? Toda mi vida es una mentira- dijo en un susurro.
-Cari, los médicos decían que podías tener un ataque, temía por tu salud. Jamás me hubiese perdonado dejar a Manu, sin su mamá, no me lo perdono- dije.
-¿Queres decir que no soy una buena madre? Vos me mentís toda una vida y tenes el tupé de decirme mala madre, me estas jodiendo ¿no?- dijo enojada.
-No quiero discutir-, dije parandome.
-Hacete cargo de todo ésto, es tu culpa-, dijo agarrando mi brazo- Manuel me odia- dijo algo triste.
-Me hago cargo, siempre me hice cargo, ¿quién te pensas que le paga a Pablo todos los meses? ¿Quién te pensas que trabaja para que a Manu y a vos no les falta nada? ¿Pensas que fue fácil fingir ocho años que no te amaba? ¿Pensas que soy de piedra?- dije algo alterado- Todos los días me culpo, sé que soy el culpable de tu relación con Manuel, sé que soy culpable de todo ésto-, me solté- No es nada fácil, nunca lo fue-, concluí.
-¿Cómo sigue ésto? -dijo algo asustada.
-Déjame hablarlo con Pablo y te lo comunico.
-Pablo ya dijo todo lo que tenía que decir, dejalo vivir en paz-, me dijo enfadada.
-Ok. ¿Necesitas algo?.
-Conocerte.
-Acá estoy.
- ¿Me querías?- preguntó de golpe.
-No- le afirmé.
-Ah- dijo mirando el suelo.
-Te amaba, siempre te amé-, dije yendome.
*Relata Carina*
Toda mi vida había vivido en una mentira, toda mi vida creyendo algo que no era. ¿Pablo tenía un pacto con Sebas? Él le pagaba para que esté fingiendo. Con razón, nunca quiso acostarse conmigo.
Comencé a caminar en dirección contraria a Sebas, pensando en todo lo que estaba pasando.
Manuel, mi bebé, siempre aguantandose todo, fingiendo para que yo no sufriera. Nunca nos llevamos bien, pero siempre lo he amado. Me doy cuenta, que me encerraron en una burbuja desde aquel dichoso accidente, todos pendientes de mí, todos fijandose que no me faltara nada, todos cuidandome, protegiendome. ¿Con que fin? ¿Que esté bien? .
Mintiendome, no me hacen bien- dije entre lágrimas.
No me esperaba en lo absoluto, ser esposa de Sebastián. ¿Será que mi amor hacia él nunca murió? Siempre sentí cierta atracción por él, y nunca comprendí porque. Tal vez era por su bella relación con Manu. Se quieren tanto.
¿Cómo volvía después de ésto?
Manuel, me culpa de la vida que lleva, y sinceramente, no puedo reclamarle. Mi accidente, mi pérdida de memoria, lo privaron de las cosas más lindas de la vida: Una familia, padres juntos, una vida feliz, una linda adolescencia, una infancia soñada, momentos tiernos, abrazos, risas. Todo lo que un chico de su edad necesita.
Sebastián, por otro lado, me doy cuenta, que se culpa de absolutamente todo. Es más, yo acabo de culparlo. Pero ahora, pensandolo bien, él, es un gran hombre. MI ESPOSO, qué raro es llamarlo así.
Habrá sido muy dificil sobrellevar toda esta situación, no sólo por ellos, sino también, mi madre, mis hermanos, mis amigos.
Me pregunto, si mi relación con Anabel, fue en algún momento buena.
Está más que claro que no recuerdo nada de esa vida que dicen que tuve. Pero lo que viví en el último tiempo sí, por ejemplo, como recién hablaba, Anabel, es como ‘una hija’ para mamá, cosa que odio. Soy muy celosa. Y con ella, me llevo muy mal. Ni sé de donde salió.
¿Habremos sido amigas? Quizás.
Necesito pensar.
_
*Relata Liliana*
El momento había llegado, Carina sabría la verdad.
Siempre intenté cuidarla. Fallé cuando tuvo el accidente, volví a fallar cuando despertó, fallé nuevamente cuando acepté que Pablo viviera con ella, sabiendo mejor que nadie, que la única persona que podría protegerla en verdad, era Sebas. Sin embargo, intenté protegerla todo este tiempo. Y todo lo que fallé como madre, intenté remediarlo como abuela.
Manuel no se merecía ésto. Carina tampoco y Sebas, menos. Los tres fueron víctimas. El destino, los puso a prueba como familia.
Conozco a mi hija, todos podrán decir que ella cambió, pero su escencia sigue aquí. Es mi Carina, mi bebé.
*Relata Sebastián*
Me fuí, esperando de alguna manera, que ella se de vuelta y me suplique que no me vaya.
Siempre esperé que un día de la nada, me sorprenda. Que se acuerde de mí, de su amor, de mi amor, de nuestro amor.
Pero nunca pasó.
Deseo que ésto no termine mal, deseo que Carina esté bien, junto a Manu. Deseo que mi familia sea feliz, nada más. Vivo para ellos.
-Manu…- dije entrando a la habitación.
-Sebas- me dijo Cari.
-No pensé que te encontraría acá- dije sorprendido- los dejo solos, vuelvo en un rato- dije mirando a mi hijo.
-No, no te vayas-, dijo Carina frenandome.
-Quedate, papá-, dijo contento Manu.
-Me quedo, entonces.
Ingresé a la habitación, estuvimos charlando un rato bastante largo, reíamos, disfrutabamos tanto el uno del otro, fue un momento tan bello, tan familiar.
(Dos semanas después)
*Mensaje de Sebastián para Carina*
Sé que aún no me recuerdas como tu esposo, pero creo que nuestra relación ha mejorado. Pero sinceramente ya no lo soporto, Cari. A veces siento que me quieres, y a veces no. Por eso, he decidido terminar con ésto. Si decides darme una oportunidad como tu amor, te espero en el salón Clarkson, a las 9. Sino vienes, tendré mi respuesta. Beso.
*Relata Carina*
El mensaje de Sebas, claramente me había sorprendido.
Pero tenía todo el día para decidir qué hacer.
_
Salimos de la habitación, Carina, agarró mi mano; cosa que me sorprendió, pero que disfruté.
Nos dirigimos a la puerta, comenzamos a caminar, dirigiendonos hacia la plaza, a dos cuadras del hospital.
Decidimos, entre miradas, sentarnos, en un banco bajo un árbol, le compré un agua, lo cual me agradeció con una sonrisa.
Luego de quedarnos en silecio, varios minutos, decido romperlo, luego de pensar varias veces, qué decirle.
-Bueno, Cari…(ella me interrumpe)
-Ey, Sebas, antes que me cuentes todo, lo que sinceramente me da algo de miedo- agaché mi cabeza- dejame pedirte perdón, te traté muy mal- la miré.
-Cari, después de lo que te cuente, me vas a odiar, y el que te pida perdón, voy a ser yo-, dije mirandola fijo.
-Bueno, te escucho- dijo mirándome aún más fijo.
-Hace diezsiete años nos conocimos, vos te acababas de separar de Pablo- me miró confundida- no me interrumpas- me anticipé- y yo estaba solo. Todo fue lento y pausado en nuestra relación. Empezamos a salir, nos enamoramos, conocí a tu familia, tú conociste a la mía. Tiempo después, nos casamos, luego nos mudamos juntos, al año, nació Manuel- concluí.
-No entiendo- dijo parandose y caminando de un lado al otro, confundida, aturdida- Si esto es verdad- me miró- ¿Por qué no lo recuerdo?- con lágrimas en sus ojos.
-Cuando Manu tenía tres años, sufriste un accidente, y como consecuencia del mismo, estuviste internada un largo tiempo y cuando despertaste, pediste ver a Pablo, fue en ese momento cuando comprendí lo que pasaba- sequé mis lágrimas- sí, mi amada esposa había perdido la memoria.
-¿Y por qué decidieron mentirme? Toda mi vida es una mentira- dijo en un susurro.
-Cari, los médicos decían que podías tener un ataque, temía por tu salud. Jamás me hubiese perdonado dejar a Manu, sin su mamá, no me lo perdono- dije.
-¿Queres decir que no soy una buena madre? Vos me mentís toda una vida y tenes el tupé de decirme mala madre, me estas jodiendo ¿no?- dijo enojada.
-No quiero discutir-, dije parandome.
-Hacete cargo de todo ésto, es tu culpa-, dijo agarrando mi brazo- Manuel me odia- dijo algo triste.
-Me hago cargo, siempre me hice cargo, ¿quién te pensas que le paga a Pablo todos los meses? ¿Quién te pensas que trabaja para que a Manu y a vos no les falta nada? ¿Pensas que fue fácil fingir ocho años que no te amaba? ¿Pensas que soy de piedra?- dije algo alterado- Todos los días me culpo, sé que soy el culpable de tu relación con Manuel, sé que soy culpable de todo ésto-, me solté- No es nada fácil, nunca lo fue-, concluí.
-¿Cómo sigue ésto? -dijo algo asustada.
-Déjame hablarlo con Pablo y te lo comunico.
-Pablo ya dijo todo lo que tenía que decir, dejalo vivir en paz-, me dijo enfadada.
-Ok. ¿Necesitas algo?.
-Conocerte.
-Acá estoy.
- ¿Me querías?- preguntó de golpe.
-No- le afirmé.
-Ah- dijo mirando el suelo.
-Te amaba, siempre te amé-, dije yendome.
*Relata Carina*
Toda mi vida había vivido en una mentira, toda mi vida creyendo algo que no era. ¿Pablo tenía un pacto con Sebas? Él le pagaba para que esté fingiendo. Con razón, nunca quiso acostarse conmigo.
Comencé a caminar en dirección contraria a Sebas, pensando en todo lo que estaba pasando.
Manuel, mi bebé, siempre aguantandose todo, fingiendo para que yo no sufriera. Nunca nos llevamos bien, pero siempre lo he amado. Me doy cuenta, que me encerraron en una burbuja desde aquel dichoso accidente, todos pendientes de mí, todos fijandose que no me faltara nada, todos cuidandome, protegiendome. ¿Con que fin? ¿Que esté bien? .
Mintiendome, no me hacen bien- dije entre lágrimas.
No me esperaba en lo absoluto, ser esposa de Sebastián. ¿Será que mi amor hacia él nunca murió? Siempre sentí cierta atracción por él, y nunca comprendí porque. Tal vez era por su bella relación con Manu. Se quieren tanto.
¿Cómo volvía después de ésto?
Manuel, me culpa de la vida que lleva, y sinceramente, no puedo reclamarle. Mi accidente, mi pérdida de memoria, lo privaron de las cosas más lindas de la vida: Una familia, padres juntos, una vida feliz, una linda adolescencia, una infancia soñada, momentos tiernos, abrazos, risas. Todo lo que un chico de su edad necesita.
Sebastián, por otro lado, me doy cuenta, que se culpa de absolutamente todo. Es más, yo acabo de culparlo. Pero ahora, pensandolo bien, él, es un gran hombre. MI ESPOSO, qué raro es llamarlo así.
Habrá sido muy dificil sobrellevar toda esta situación, no sólo por ellos, sino también, mi madre, mis hermanos, mis amigos.
Me pregunto, si mi relación con Anabel, fue en algún momento buena.
Está más que claro que no recuerdo nada de esa vida que dicen que tuve. Pero lo que viví en el último tiempo sí, por ejemplo, como recién hablaba, Anabel, es como ‘una hija’ para mamá, cosa que odio. Soy muy celosa. Y con ella, me llevo muy mal. Ni sé de donde salió.
¿Habremos sido amigas? Quizás.
Necesito pensar.
_
*Relata Liliana*
El momento había llegado, Carina sabría la verdad.
Siempre intenté cuidarla. Fallé cuando tuvo el accidente, volví a fallar cuando despertó, fallé nuevamente cuando acepté que Pablo viviera con ella, sabiendo mejor que nadie, que la única persona que podría protegerla en verdad, era Sebas. Sin embargo, intenté protegerla todo este tiempo. Y todo lo que fallé como madre, intenté remediarlo como abuela.
Manuel no se merecía ésto. Carina tampoco y Sebas, menos. Los tres fueron víctimas. El destino, los puso a prueba como familia.
Conozco a mi hija, todos podrán decir que ella cambió, pero su escencia sigue aquí. Es mi Carina, mi bebé.
*Relata Sebastián*
Me fuí, esperando de alguna manera, que ella se de vuelta y me suplique que no me vaya.
Siempre esperé que un día de la nada, me sorprenda. Que se acuerde de mí, de su amor, de mi amor, de nuestro amor.
Pero nunca pasó.
Deseo que ésto no termine mal, deseo que Carina esté bien, junto a Manu. Deseo que mi familia sea feliz, nada más. Vivo para ellos.
-Manu…- dije entrando a la habitación.
-Sebas- me dijo Cari.
-No pensé que te encontraría acá- dije sorprendido- los dejo solos, vuelvo en un rato- dije mirando a mi hijo.
-No, no te vayas-, dijo Carina frenandome.
-Quedate, papá-, dijo contento Manu.
-Me quedo, entonces.
Ingresé a la habitación, estuvimos charlando un rato bastante largo, reíamos, disfrutabamos tanto el uno del otro, fue un momento tan bello, tan familiar.
(Dos semanas después)
*Mensaje de Sebastián para Carina*
Sé que aún no me recuerdas como tu esposo, pero creo que nuestra relación ha mejorado. Pero sinceramente ya no lo soporto, Cari. A veces siento que me quieres, y a veces no. Por eso, he decidido terminar con ésto. Si decides darme una oportunidad como tu amor, te espero en el salón Clarkson, a las 9. Sino vienes, tendré mi respuesta. Beso.
*Relata Carina*
El mensaje de Sebas, claramente me había sorprendido.
Pero tenía todo el día para decidir qué hacer.
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*Relata Sebas*
Estaba ileso, mirando por un ventanal, cuando escuché unos tacones detrás de mí, respiré hondo y sin más, giré, y allí estaba, con un hermoso vestido verde, mirándome con una sonrisa.
Le devolví la sonrisa y de un momento a otro, vi como se acercaba a mí, corriendo a todo prisa.
Casi sin darme cuenta, le tenía de nuevo, entre mis brazos.
'Te amo', susurró en mi oído y fue lo suficiente, como para saber que mi Carina estaba de regreso.
Fin.
Dedicado a Aldi Falgetelli. Espero que te guste.
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