sábado, 2 de agosto de 2014

Eternas (único capítulo).

Querida chiquita : Como ya sabes, tengo cáncer, aunque ni tú ni las chicas quieran aceptarlo, es cierto, estoy agonizando. Es hora de partir, ya no hay nada que podamos hacer.

Quiero que cuides ésto. Quiero que te cuides a ti.

Sé feliz, mira para adelante, triunfa, bebé.

Mamá, te va a contar esa historia que ya tanto sabes, en realidad la segunda parte, la primera todas la sabemos.

Todo pasaba devuelta.
Los gritos, las corridas, las charlas, las risas; por fin volvíamos a ser esas locas adolescentes que se quedaban horas, tras la pantalla, hablando de la vida de su ídola.
Veinte años habían pasado.
Carina con 58 años, menos famosa, pero igual de hermosa.
Nosotras con algunos añitos más.
Lo bueno, era por supuesto, que ella ya nos conocía, todas pudimos cumplir nuestro sueño, era como ella siempre dijo, la paciencia en verdad nos ayudó, a su debido tiempo, todas la conocimos.
Mates, asados, domingos familieros, salidas; todo compartíamos. Una vez al mes, nos veíamos. Realmente se había hecho costumbre, ésto.
Un domingo al mes, era sagrado para nosotras. Todas seguíamos viviendo en diferentes puntos del país, a todas se nos hacía difícil a veces, pero lo lográbamos. Teníamos una casa en Haedo, la cual era de todas; nuestro “hogar”.
Yo, teniendo 36 años, tenía un total 3297 sobrinos. A veces, para ser sincera, tenía que leer, la gran lista de nombres, publicada obviamente, en “Zampinitas menores de 18”. Sí, nunca el nombre del grupo , de nuestro hogar, fue modificado. Así nos conoció Carina y así seguiríamos, eternamente.
Eramos una gran familia, somos una familia.
Carina, era la anfitriona de nuestros encuentros.
Aún suspirábamos, nos baboseábamos, llorábamos cuando la veíamos. Nuestro amor y fanatismo, nunca cesaron y estoy orgullosa de nosotras.
Hija, hermosa, te dejo mi legado, te dejo mi familia. Te dejo mi amor, mi pasión. Te dejo mis domingos de locura junto a las chicas, te dejo los maravillosos momentos que ellas te harán vivir.
Supieron hacerme sonreír, en los peores momentos de mi vida, ellas cuidarán de ti. No temas, cariño. Mamá, desde allá arriba te cuidará. Mirará lo feliz que esta loca y gigantesca familia, te hará.
Te amo.
Transmiteles mi agradecimiento, mi respeto y mi eterno amor, hacia ellas, y obviamente hacia tu madrina, Carina.
Mi corazón, les pertenece.
Siempre suya.
Mamá.

No hay comentarios:

Publicar un comentario