sábado, 2 de agosto de 2014

Capítulo Tres.

Salí corriendo, en busca de mi compañero, recorrí toda mi casa, esperando encontrarlo, pero no lo hallé.
Un dolor enorme, comencé a sentir en mi pecho, a caso era una señal?
Qué tengo hacer? Ir a verlo? Pero si no es nada grave? Si voy y lo encuentro con alguien más? No creo poder soportarlo. Y si no voy, y le pasa algo? No me lo perdonaré jamás.
Estoy muy confundida. 
No tengo más remedio, llamaré a Manuel.
(Llamada telefónica)
M: -Ma, cómo estás?
C: -Y, acá ando hijo, vos?
M: -Bien. Gracias. Pero no te escucho bien, qué pasa?
C: -Sebas, pasa.
M: -Al fin lo aceptas. No es noticia, déjame decirte.
C: -Bueno. Sí, lo he negado muchas veces, pero tenes razón, lo sigo amando.
M: -Aleluya, graciaaaaaaas dios.
C: -Ay, Manuel, no exageres.
M: -Bueno, perdón. Ché, necesitas que vaya para allá?
C: -Es mucha molestia?
M: -No, mamá, cómo podes pensar eso.
C: -Bueno, venís?
M: -Sí, cómo pensas que me voy a perder este suceso.
C: -Manuel, si me vas a cargar no vengas nada.
M: -Ay, qué linda mi mamá, era solo un chiste. Ya agarro el auto y me voy para allá.
C: -Dale, te espero.
M: -Chau, mami, te amo.
C: -Te amo, hijo.
Media hora después, Manu, ya estaba en casa, sentado en el sillón, esperando una charla.
M: -Mamá, dale, quiero saber.
C: -Bueno, es que no me es fácil, charlarlo con mi hijo de 20 años.
M: -19 Tengo. Dale, contame, mujer.
C: -Bueno, es largo.
M: -Deja de dar vueltas Carina Liliana Zampini. Tengo todo el tiempo.
C: (Lo fulminé con la mirada) Nunca dejé de amarlo, eso lo sabes (él sonrío, afirmándolo con la cabeza). Pero yo fuí la que le falló, la que por celos, arruinó todo. Y encima, lo traicioné con Alejandro, lo besé en frente suyo. Recuerdo, que le pedí perdón y él me lo dio. Pero me aclaró que lo lastimé demasiado. Y que me quería como amiga, entendes? Antes de venirme acá, él ya no me amaba. Fue muy triste, saber eso. 
M: -Ay, mamá, mamá, hablas como si no supiese todo eso.
C: -Ya sé es que necesitaba decirlo igual…
M: -Sos tan cabeza dura. Vos tendrías que haberte quedado en Argentina, haber insistido, si vos lo amabas y él a vos, aunque dijera lo contrario. Pero nunca es tarde, podes volver, es más te acompaño y aunque sea charlan.
C: -Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte. Sos tan lindo, hijo.
M: -Mamá, hablo en serio. Dame tu pasaporte y vamos.
C: -Hay más.
M: (Suspiró) Decime.
C: -Me llamó Anabel y me contó que lo vio saliendo de un hospital, llorando. Parece que está enfermo y es grave.
M: -Ay, mamita (Me abraza) vamos, con más razón.
C: -Vos decís?
M: -Obvio, dale, andá a hacer tus maletas y yo voy a sacar el pasaje, nos vemos en una hora en el aeropuerto. Te amo.
C: -Siempre quisiste ésto, no?
M: (Sonrío) Las cosas llegan, lo imposible tarda un poco más. Dale.
Ir nuevamente a Bs As, a verlo, me provocaba tantas cosas. Pero voy con mi compañero, con mi hijo, Manu, me alivia de todo pesar.
Ansío tanto este encuentro, pero qué pasará?
"Es tan corto el amor y tan largo el olvido". Pablo Neruda.

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