sábado, 2 de agosto de 2014

Capítulo seis.

Me arrastró hacia el auto, me senté en el asiento de copiloto, y mirándolo, comencé a reírme. Ese lado tierno, lindo, puro, no lo conocía, y me hacía tan bien, comenzar a descubrirlo.
Luego de un rato, estacionó el auto, estábamos en la costanera.
-Esta es la parte más linda de la ciudad- exclamó mirándome.
-No la he recorrido toda aún, así que no sé si coincido- dije sonriendo.
-Amo tu sonrisa- dijo mirando mis ojos.
Era la primera vez que decía que amaba algo de mí, y sinceramente al decirlo, mis pensamientos comenzaron a volar.
-¡Lindo!- exclamé.
-Vos sos linda, muy- dijo acercando su rostro al mío.
-Ehh, Marcos, no- dije no muy convencida.
-Oh, lo siento, discúlpame- dijo apenado.
-No, tú no has hecho nada malo, solo que estamos siendo muy apresurados, aún no nos conocemos- exclamé.
-Dices que estás interesada en conocerme- dijo algo contento.
-Sí, acaso tú no?- pregunté.
-Obvio, hermosa- dijo sonriendo, provocando miles de cosas bellas en mí.
-Es tal cual tú dices, no nos conocemos hace mucho, pero tu mirada revela quien sos en verdad, dirás que estoy loco, pero confío ciegamente en ti, y algo en mi interior me dice, que seremos mucho más que solo amigos- dijo guiñando su ojo izquierdo.
-Quiero descubrirlo- atiné a decir.
-También lo quiero, pero siempre junto a ti- dijo.
-Te quiero, aunque suene algo loco- pronuncié.
-Te aseguro que para mí no es nada loco, porque también te quiero y mucho- dijo.
-Gracias- dije.
-Sabes, llegaste a mi vida, en el peor momento. Mi hermano me trajo aquí para que no cayera en el abismo en el que estaba colgado. Y se agradezco, pero a vos te debo aún más, tú me estás devolviendo las ganas de vivir la vida y es algo impagable- dijo con sus ojos brillosos.
-En verdad, no sé que has pasado, pero imagino que nada bueno y me alegra ser parte de tu vida, para poder ayudarte- exclamé.
Él sin más, me abrazó, al igual que yo a él, sentí que mis hombros comenzaban a mojarse con algunas lágrimas y sin decir nada, lo abracé con más fuerzas, con todas mis fuerzas, esperando, al menos, calmar un poco ese dolor que lleva tan anclado en su corazón.

2 comentarios: